Jueves, 04-12-08
El Índice de Confianza del Consumidor registró el pasado noviembre su nivel más bajo, tras caer 1,4 puntos con respecto al mes anterior y quedar situado por primera vez por debajo de los 50 puntos (48,7), según dijo ayer el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez. La mayor desconfianza de los consumidores españoles se debe a la evolución del empleo, con cada vez más desempleados, así como la situación de la economía sobre la que nadie se atreve a aventurar cuánto va a durar, y se anuncian revisiones a la baja de todas las previsiones, lo que crea aún mayor desconfianza.
El presidente del ICO concretó ayer que en el Índice se incluye la estimación sobre el empleo, alcanzando un mínimo histórico de 14,7 puntos, muy lejos de los 68,8 puntos que se registraban hace un año tan sólo. Y después de los datos conocidos este martes, en que el paro ya afecta a casi tres millones de trabajadores, según Aurelio Martínez habrá nuevas caídas de este índice en el futuro.
«El pesimismo ilimitado no va con el ser humano», continuó explicando el presidente del ICO, pese a que tampoco pudo precisar cuándo los consumidores pueden empezar a recuperar su confianza en la situación. Según el indicador, los consumidores más pesimistas se situán en la franja de edad entre los 46 y 65 años, superando por primera vez el grupo consideardo de ancianos (más de 65 años). En opinión de Martínez este cambio podría deberse a que estos consumidorse recuerdan la crisis de 1993 y tienen más información que los jóvenes sobre los efectos.
La única mejora del indicador se localiza en la apreciación de los consumidores sobre la economía de sus hogares, que se eleva dos décimas en la situación actual (a 56,8 puntos) y en las expectativas se incrementa hasta 1,4 puntos. Este cambio se basa en el descenso de la inflación, cuyas previsiones en este indicador han caído 4 puntos en noviembre, hasta los 117,2, mientras que los tipos de interés se desploman 22 puntos y se sitúan por debajo de los 100 puntos.
En cuanto a las perspectivas de ahorro y de consumo, el indicador muestra una caída de cuatro puntos (59,3 y 68,2 puntos, respectivamente).
Los ministros de periplo
Mientras tanto, los miembros del Gobierno parecen continuar con su periplo para lanzar mensajes de calma. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, contra el que el martes arreciaron las críticas por la espectacular subida del paro, adelantó que el final de la destrucción de empleo no va a ser inmediata a la puesta en marcha de las medidas que está adoptando el Ejecutivo, y «hasta marzo será difícil ver a las homigoneras en la calle y a la gente trabajando». Como ya ha explicado el vicepresidente económico, Corbacho recordó que será a partir del segundo semestre del 2009 cuando la economía nacional comience a reactivarse.
Y aún a mas corto plazo, Corbacho dijo que diciembre va a «ayudar o amortiguar» la situación del paro por la campaña navideña, pero en enero será otra vez muy negativo.


