Miércoles, 03-12-08
A. RICA/ABC
ALICANTE/VALENCIA. El presidente del Consell, Francisco Camps, terció ayer en el debate abierto en el seno de la comunidad educativa para respaldar la adecuación de las universidades públicas al espacio europeo sellado en la declaración de Bolonia.
Camps, secundado por el rector de la Universidad de Alicante (UA), Ignacio Jiménez Raneda, aprovechó su intervención en la clausura de los premios de la Asociación de la Empresa Familiar para pedir «responsabilidad» a los jóvenes en su postura ante «el progreso económico y social» que, a su juicio, representa la convergencia europea.
En este sentido, señaló que «es la obligación» de los estudiantes aprovechar las «oportunidades» que les ofrecen las administraciones para estudiar y formarse; y es un «deber» de padres, profesores, administraciones y empresas el «exigirles que saquen las mejores notas».
Por su parte, el rector de la UA, Ignacio Jiménez Raneda, se expresó en términos similares a los del jefe del Consell. Raneda hizo referencia a las protestas contra Bolonia -que se han sucedido en las últimas semanas y seguirán en las próximas-, y advirtió que «ir en contra» del proceso de Bolonia equivale a «negar estar en Europa».
Campus convulsos
Mientras Camps fijaba ayer su postura sobre la controversia universitaria, la actividad en los campus valencianos seguía convulsionada por las protestas contra los acuerdos de Bolonia. Tras los incidentes registrados en la Universitat, que incluyeron la irrupción forzosa de los alumnos en el Rectorado y en la Facultad de Derecho -que terminaron con agresiones y dos alumnos detenidos el pasado lunes-, ayer desde la institución se lamentaba la evolución de los acontecimientos, al tiempo que se llamaba a «regresar a la normalidad».
La entidad educativa reiteró la voluntad de diálogo manifestada por el Consejo de Dirección y su intención de abrir un proceso de debate con los representantes de los estudiantes elegidos el pasado jueves sobre los temas objeto de las movilizaciones.
Libertad provisional
Por su parte. el juez dejó ayer en libertad provisional a uno de los dos estudiantes detenidos el lunes tras las protestas en el campus de Tarongers. El otro quedó en libertad el mismo día de la detención.
La polémica se inició en la madrugada del viernes cuando los estudiantes bloquearon las salidas de la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho a siete profesores. Esta actitud provocó que el decano de Derecho presentara una demanda contra diez de los estudiantes.
Por su parte, medio centenar de jóvenes se concentraron ante las puertas de la Ciudad de la Justicia de Valencia bajo el lema «Contra la repressió, solidaritat», en apoyo del joven detenido.
Según los estudiantes, la Policía había denunciado a su compañero por desobediencia a la autoridad, tras negarse éste a dirigirse en castellano a los agentes. Siempre según los jóvenes, el estudiante siguió utilizando el valenciano, y le detuvieron «sin más».

