Valoración:
La provocación del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, cuestionando la actitud de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, al abandonar Bombay, sin esperar al resto de la delegación madrileña, ha desatado una guerra verbal entre socialistas y populares. La relativa paz que venía presidiendo las relaciones entre ambas formaciones políticas ha saltado por los aires en cuestión de segundos, los que tardó José Blanco en afirmar que la actitud de Esperanza Aguirre se correspondía con el «sálvese quien pueda».
Dos días han sido suficientes para dinamitar consensos y para volver al enfrentamiento verbal. Ayer fue la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien salió en defensa propia. Aunque inicialmente reconoció que el pasado fin de semana no estuvo atenta a las declaraciones, «pues estaba inmersa en un ataque terrorista en la India», añadió que «no quiero creer que el señor José Blanco hubiera querido que los 21 miembros de la delegación madrileña hubiésemos regresado de otro modo a como lo hicimos, sanos y salvos todos a Madrid».
Esperanza Aguirre recordó que «no sería la primera vez que un dirigente socialista me desea algo así. Recuerden las declaraciones de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que me quería ver tumbada en la vía o colgada de una catenaria...».
Para la dirigente popular, la situación que vivió en la India le hizo sentir «como si hubiera estado el 11-M, a las ocho menos veinte de la mañana, en la estación de Atocha». En esta ocasión, aseguró, «tuvimos la inmensa suerte de salir indemnes todos los españoles. Fue un milagro». Por ese motivo, ha encargado una misa, que oficiará mañana el padre Javier Repullés, Festividad de San Francisco Javier, patrón de la India, a las 20.00 horas, en la iglesia de San Antonio de los Alemanes (Puebla, 22). «Creo que todos los creyentes debemos dar gracias a Dios», concluyó.
Esperanza Aguirre realizó estas declaraciones después de la reunión bilateral que mantuvo con el presidente de la Generalidad Valenciana, Francisco Camps. En este encuentro abordaron cuestiones de interés que afectan a las dos comunidades autónomas, como aspectos relacionados con las infraestructuras y el turismo. Camps se encontraba en Madrid para asistir a la reunión convocada por Mariano Rajoy con los presidentes de las comunidades en las que gobiernan el Partido Popular, con el objetivo de buscar soluciones conjuntas a la actual situación de crisis económica.
Pero la presidenta de los madrileños no estuvo ayer sola en la defensa de su actitud ante los atentados de Bombay, ya que la secretaria general de su partido, María Dolores de Cospela, le echó un capote, al asegurar que las declaraciones del dirigente socialista «ponen de manifiesto la falta de categoría personal y política de José Blanco». La dirigente popular reconoció que «no sé la intención que tendrán o no esas declaraciones, lo único que ponen de manifiesto es su falta de categoría personal y política. Para todo en la vida hay que tener categoría. Para estar en política también porque, al fin y a la postre, un político es el representante de los ciudadanos. Por lo que parece, el segundo de a bordo del PSOE categoría no tiene demasiada», remató De Cospedal.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...