
Según informaciones del «New York Post», la prestigiosa joyería Bulgari prestó a la intérprete un brazalete de brillantes y un anillo en forma de flor, valorados en 100.000 euros, que Ryder debía devolver una vez terminada la fiesta. Pero la pulsera ha desaparecido.
Según la actriz, ella dejó las joyas al cuidado del personal del hotel, aunque la organización niega estas afirmaciones e insiste en que las grabaciones de su servicio de vigilancia no recogen en ningún momento a Winona entregando la pulsera. Su inocencia ahora está en entredicho más aún si se tienen en cuenta sus antecedentes.