Pasqual Maragall presenta su «Oda inacabada»
Fue la foto más buscada. La de Pasqual Maragall saludando a su sucesor al frente de la Generalitat, José Montilla, durante la presentación de las memorias del ex dirigente socialista, en las que relata las tensiones vividas con el PSC y el PSOE a causa de la tramitación del Estatuto. La misma tensión que se produjo ayer en el encaje de manos de ambos políticos. Maragall presentó en el Palau de la Música de Barcelona su libro «Oda inacabada». En él, no descubre excesivas novedades, pero sí aborda crudamente el abandono que sufrió de su propio partido, así como las «agresiones verbales» que recibió por parte de algunos dirigentes del PSOE.
Lunes, 01-12-08
De «atípica» calificaba la situación la diputada de CiU Irene Rigau. Sin embargo, de «tópica» habría que bautizarla si uno recuerda los ya múltiples antedentes recientes: el republicano Puigcercós manifestándose contra la línea de muy alta tensión con Francia (MAT) que apoyaba la Generalitat, representantes de Iniciativa vociferando contra el trasvase del Ebro que avalaba el Ejecutivo que lidera Montilla, etc. El Parque de la Ciutadella de Barcelona, frente a un impávido edificio del Parlamento catalán, fue escenario ayer del enésimo ejemplo de que el tripartito, antes con Maragall y ahora con Montilla, sigue siendo un matrimonio de convivencia, mal avenido; al que no le ruboriza de vergüenza mostrar sus diferencias en público.
Cerca de un millar de personas se concentraron ante el hemiciclo catalán para reclamar cambios en el proyecto de Ley de Educación de Cataluña (LEC) que impulsa la Generalitat, vía el «conseller» socialista Ernest Maragall, y que actualmente está en trámite parlamentario. Pero a la protesta no sólo acudieron las entidades convocantes —estudiantes, de padres y madres de alumnos, y los sindicatos UGT y CC.OO.—, sino que también lo hicieron representantes de los dos socios de gobierno del PSC en el gobierno tripartito: ICV y ERC.
Por ICV —que ya no aprobó el anteproyecto de la LEC cuando se votó en el Consejo Ejecutivo y anunció enmiendas—, acudió al evento, entre otros representantes y junto a pancartas y banderas del partido, su diputado en el Congreso, Joan Herrera, aunque no su secretario general y consejero de Interior, Joan Saura. Por parte de ERC, que sí votó a favor del anteproyecto de la LEC pero que ahora advierte que presentará enmiendas, estuvo su diputado Josep Maria Freixanet.
«No nos hemos movido»
«Nosotros no nos hemos movido, estamos donde estábamos, defendiendo el Pacto Nacional por la Educación y un mayor peso de la enseñanza pública, lo que se reclama en esta concentración», alegó Herrera, que mandaba así un recado a los republicanos. «Nosotros hemos venido a escuchar, porque es una ley importante», se explicaba en su turno el republicano Freixanet, quien devolvió la puya a los ecosocialistas y espetó. «Nosotros no hemos venido ni con banderas ni con signos de partido».
«Nosotros no nos hemos movido, estamos donde estábamos, defendiendo el Pacto Nacional por la Educación y un mayor peso de la enseñanza pública, lo que se reclama en esta concentración», alegó Herrera, que mandaba así un recado a los republicanos. «Nosotros hemos venido a escuchar, porque es una ley importante», se explicaba en su turno el republicano Freixanet, quien devolvió la puya a los ecosocialistas y espetó. «Nosotros no hemos venido ni con banderas ni con signos de partido».
A todo ello, lejos de allí, desde su Cambrils (Tarragona) natal, el vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod Rovira, apelaba a recuperar el «espíritu constructivo» del Pacto Nacional de Educación (suscrito durante el primer mandato del tripartito) y se mostraba convencido de que la LEC —que debía emanar de dicho pacto— saldrá adelante con el «máximo consenso posible».
Otrora, Carod quiso dar visos de normalidad a la felonía de su ERC y de ICV y recordó que no es la primera vez que los socios del gobierno se manifiestan contra proyectos del tripartito. Lo dicho: un tópico.

