Mariano Rajoy aprovechó su presencia en Bilbao para arropar la candidatura autonómica del Partido Popular encabezada por Antonio Basagoiti para reivindicar el cambio de liderazgo en el PP vasco, tras la traumática salida de María San Gil. En un acto político celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao ante cientos de simpatizantes del PP, el líder de la oposición alabó la figura de Basagoiti, del que dijo que es «la alternativa, y lo demás es maquillaje y darle la vuelta a las cosas para que todo siga igual». «Antonio es un hombre valiente -dijo también Rajoy- dio un paso al frente en una situación difícil, lo elegistéis y hemos acertado. Somos más inteligentes y podemos estar contentos, Antonio es un vasco de pura cepa por apellido, vivencia y sentimiento, y por tanto, un español de pura cepa por apellido, por vivencia y por sentimiento».
Indicó también que Basagoiti es de los que «se alegran de verdad» cuando el Tribunal Supremo dice que la bandera tiene que ondear en el Parlamento vasco, y resaltó que «cree en España, en el País Vasco, en la libertad y en los derechos humanos».
«Esto es un aburrimiento»
En esta línea, Rajoy consideró la candidatura popular en el País Vasco como la «alternativa necesaria, la referencia para mucha gente que quiere que las cosas vayan mejor. El cambio no es que sigan los mismos con otros socios. Lo distinto no es que Ibarretxe cambie a EB y EA por el PSE-EE, o que EB y EA cambien a Ibarretxe por Patxi López». Lo diferente, apostilló, «son otras personas y otro proyecto. Basagoiti apuesta sin tapujos por la derrota de ETA, por poder elegir la educación que se quiera para los hijos y por mirar hacia el futuro, no hacia lo que ocurrió hace 300 años». Sobre los nacionalistas, resumió: «Llevan 30 años y esto es un aburrimiento».
Por su parte, el presidente del PP vasco y candidato a lendakari Antonio Basagoiti, afirmó en su intervención que la fracasada operación de fusión entre BBK y Kutxa, que calificó de «petardazo», demuestra que el PNV está «en decadencia y ya no es lo que era».
Así, destacó que el proyecto de unión de las Cajas vizcaína y guipuzcoana ha fracasado porque al PNV «le importa más el poder para la independencia que para el bienestar». Por ello, acusó a la formación nacionalista de «estar en el monte» y de ser un «acelerador de la crisis».

