Sábado, 29-11-08
ROCÍO BLÁZQUEZ
SALAMANCA. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, resaltó ayer la importancia del nuevo Centro de la Memoria Histórica creado por el Gobierno en Salamanca, pensado para «conseguir la restitución moral de la dignidad de todos cuantos sufrieron las consecuencias de la guerra civil y del posterior tiempo de silencio». El centro, que fue calificado por el ministro de «importante institución» debe centrar su trabajo, al igual que otros proyectos similares, en recuperar la Historia, porque en su opinión «la historia de la libertad necesita reconocerse, descifrarse de otro modo, para aprender de ella».
Molina se expresó así durante la inauguración ayer en la capital salmantina del I Encuentro Internacional de Centros de la Memoria Histórica, que cuenta con representantes de centros o instituciones similares de Chile, Argentina, la República Dominicana, Portugal, Alemania, Eslovenia o Suiza. Un encuentro pensado para reactivar la memoria y dar a conocer la importancia del papel que deben desempeñar este tipo de centros en la conservación y difusión de la historia.
Para el titular de Cultura, la «disolución» del pasado es un «síntoma de fragilidad» por lo que los Centros de la Memoria deben "contribuir a ese reconocimiento de nuestra historia».
En este contexto, Molina pidió a los asistentes su colaboración para que el de Salamanca se convierta en «una referencia nacional e internacional para el estudio y difusión de una parte de nuestra historia, que atraviesa el siglo XX».
Según César Antonio Molina, el Centro de la Memoria creado por el Gobierno va a traducirse en «una nueva orientación y un impulso para mejorar e incrementar los fondos documentales, tanto archivísticos como bibliográficos» con independencia de «lugar en el que se encuentren ubicados o de la naturaleza de sus soportes».
Lugar de recuerdo y homenaje
Por su parte, el poeta argentino Juan Gelman aseguró que no habrá final de duelo para los familiares de las víctimas de la dictadura argentina «mientras no se encuentren sus restos y descansen en un lugar de recuerdo y homenaje» y agregó que no terminará mientras los familiares no conozcan «toda la verdad sobre su sufrimiento y mientras esa verdad no conduzca a la justicia», informa Ical.
Gelman, que pronunció la conferencia inaugural del I Congreso Internacional de Centros de la Memoria Histórica en Salamanca, recordó durante su intervención que es padre «de un hijo de 20 años secuestrado, torturado y asesinado en 1976 por la más reciente dictadura militar argentina, que también hizo desaparecer sus restos y fueron hallados 13 años después»; que es suegro de su esposa que fue secuestrada cuando tenía 19 años y estaba encinta de 8 meses y que fue asesinada por la dictadura militar uruguaya dos meses después de dar a luz.

