Jueves, 27-11-08
RAFAEL A. AGUILAR
CÓRDOBA. La provincia nunca ha estado a la cabeza de afectados por sida, a pesar de que casos como el del artista Pepe Espaliú se convirtieran en emblemáticos durante los años 90. La Memoria de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía de 2007 aporta datos que dan un paso más en esta dirección, ya que Córdoba sólo registró durante el año pasado cuatro casos de esta enfermedad que comenzó siendo una epidemia entre ciertos sectores sociales (prostitutas, drogadictos, presos y homosexuales) y ha acabado derivando en una patología con una alta esperanza de vida que afecta, sobre todo, a personas heterosexuales con una vida normalizada. Éstos serán, entre otros, las cifras que se manejen en los actos institucionales que se celebrarán el próximo lunes 1 de diciembre con motivo del Día Internacional contra el Sida.
Llama la atención que Jaén, según el citado documento recién editado por la Junta de Andalucía, que es la demarcación de la autonomía con menos enfermos después de Córdoba, tenga casi el doble, esto es, siete. Muy por encima se hallan Granada (12), Huelva (719), Almería (20), Sevilla (22), Cádiz (26) y Málaga (58).
Tras el boom de la patología
De cualquier modo, el descenso de afectados por sida ha sido generalizado en toda Andalucía en los últimos quince años, que fue cuando se produjo el boom de esta patología. En 1992, por ejemplo, se diagnosticaron en la región 636 casos, mientras que el año pasado sólo 168. La evolución a la baja ha sido aún más acusada, en términos porcentuales, en Córdoba, ya que se ha pasado de 46 diagnósticos en 1992 a sólo cuatro en 2007, tal y como se aprecia en el gráfico adjunto.
De otro lado, en la última década y media ha aumentado de un modo considerable el desconocimiento de la enfermedad, de tal modo que el 30 por ciento de las personas que son portadoras del VIH -el virus del sida- lo ignora. Ésta es una de las consecuencias de que la enfermedad haya tomado fuerza entre los heterosexuales, que en muchos casos piensan que están libres de contagiarse.
Por su parte, el Hospital Reina Sofía continúa empleando nuevos fármacos contra el sida con enfermos mayores de edad pero que se contagiaron del VIH antes de nacer, puesto que sus madres eran portadoras del virus o habían desarrollado la enfermedad en el momento en que se quedaron embarazadas. A estos pacientes se les administran sustancias que hasta el momento se encontraban en fase de ensayo clínico, pero que ya se han demostrado que son eficientes. Al menos cinco portadores del VIH desde que eran fetos se benefician de estos tratamientos.

