Miércoles, 26-11-08
Llegar y besar el santo. La alcaldesa de la localidad alicantina de Sax, Ana Barceló, se convirtió el sábado en la nueva secretaria provincial del PSOE de Alicante, y ayer asistió a la inauguración del remodelado cuartel de la Guardia Civil en su localidad.
La inauguración llevó hasta el pequeño municipio del Vinalopó al delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, y la subdelegada en Alicante, Encarna Llinares. Las instalaciones volvían ayer a ser operativas tras un año de reformas, en el que los guardias tuvieron que desplazarse a la vecina localidad de Salinas.
Las obras de rehabilitación han supuesto una inversión de 370.000 euros del Gobierno central, que se han destinado a reformar las dependencias oficiales y los pabellones del cuartel de Sax, según fuentes del Ejecutivo.
Cuarteles «socialistas»
La inauguración del cuartel de Sax es la primera que se produce en la provincia de Alicante desde que a finales de la pasada legislatura el entonces director de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, presidiese la apertura de las instalaciones del Instituto Armado en Elche.
El cuartel ilicitano, no obstante, no presta labores de seguridad ciudadana, ya que las competencias en la materia en la ciudad corresponden a la Policía Nacional. Así, las nuevas instalaciones -en un solar cedido por el Ayuntamiento que preside Alejandro Soler- sirven básicamente para que los guardias realicen sus labores de control de armas.
Frente a las dos inauguraciones en municipios gobernados por el PSOE, el resto de cuarteles de la provincia de Alicante, como sucede también en las otras dos provincias de la Comunidad, atraviesan una situación precaria. En muchas de estas localidades, gobernadas en su mayoría por el PP, los respectivos alcaldes esperan desde hace años que se acometan las prometidas reformas, como ha sucedido en el cuartel de Sax.
«Inoperativos»
Al margen de las malas condiciones de cuarteles como el de Alicante -con el agravante de que se trata de la Comandancia provincial- o el de San Vicente, la provincia cuenta con diez cuarteles que se consideran «inoperativos», al no cubrir la plantilla necesaria para prestar sus servicios en condiciones.
Se trata de las instalaciones del Instituto Armado en Pedreguer, Monóvar, Bañeres de Mariola, Castalla, Jacarilla, Gata de Gorgos, San Miguel de Salinas y Onil -todas ellas gobernadas por el PP-, así como Pego y Jalón -gobernadas por independientes-.
Asimismo, el 80 por ciento de los cuarteles en Alicante bno reúnen las condiciones mínimas para que los agentes puedan realizar su trabajo, según las asociaciones de guardias civiles. Entre los más precarios se cuentan el de San Vicente del Raspeig, con falta de espacio en los calabozos, Crevillente, en el que no cabe toda la plantilla, o el de Callosa de Segura, que precisa de una remodelación urgente.
Cae la inversión
Pese a todas estas carencias, el presupuesto para los cuarteles de la provincia de Alicante ha caído un 50 por ciento. Mientras los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2008 contemplaban una inversión de 2,2 millones de euros, la que se ha consignado para el próximo año es de sólo 1,1 millones, justo la mitad.

