Ayer le tocó a Penthouse Club, Randall y Drimagos. Con estas tres ya son ocho las salas precintadas. Los empresarios proponen autorregularse
El Ayuntamiento clausura otras tres discotecas y cerrará más esta semana
La sala Randall, en la calle de Ferraz y especializada en «salsa», fue una de las tres que cerró ayer el Ayuntamiento / JULIÁN DOMINGO
Miércoles, 26-11-08
Tres nuevas salas de ocio nocturno fueron cerradas ayer, dentro de la ofensiva iniciada por el Ayuntamiento madrileño la semana pasada tras la muerte de Álvaro Ussía y que se ha saldado, hasta el momento, con la clausura de ocho discotecas en los últimos siete días. Fuentes municipales aseguraron que habrá nuevos establecimientos precintados durante los próximos días.
Las tres salas que fueron cerradas ayer por orden municipal fueron Randall, en el número 38 de la calle Ferraz -uno de los templos de la «salsa» en Madrid, que acababa de celebrar su aniversario-; Top Hat, más conocida como Penthouse Club, en el paseo de la Castellana, 131; y Drimagos, en la calle Fuente Saúco, 36, distrito de Latina. En el caso de Randall, el cierre se produjo por orden de la Junta Municipal de Moncloa, y la causa fue que «este establecimiento tiene licencia de bar y, sin embargo, funciona como discoteca». Su clausura se produjo durante la madrugada del martes.
A las diez de la mañana, por orden de la Junta Municipal de Tetuán, se procedió al cierre del local Top Hat, más conocido como Penthouse Club. El argumento oficial para su cese de actividad es que «carece de licencia de funcionamiento, y tampoco consta tramitación ni solicitud de la misma».
Por su parte, el cierre del local Drimagos se realizó por orden del área de Medio Ambiente, que dirige Ana Botella, y el precinto se produce por «superar los niveles máximos de emisión sonora a las viviendas colindantes previstos en el artículo 15 de la Ordenanza de Protección de la Atmósfera contra la Contaminación por Formas de la Energía». Además, asegura la información oficial, «sobre este local pesan reiteradas denuncias de los vecinos».
Peticiones de los hosteleros
Son sólo los tres últimos: antes, fueron cerrados las salas La Riviera, But, Moma y Macumba -las cuatro en un mismo día, el pasado viernes-, y el miércoles anterior, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón anunció el cierre del Balcón de Rosales, donde había muerto de forma violenta el fin de semana anterior el joven Álvaro Ussía.
La fiebre de cierres de locales de ocio tiene muy descontento al sector, desde el que se habla de «atropellos». Precisamente estos días se celebran en Madrid unas jornadas sobre ocio nocturno. En ellas, la Asociación madrileña Empresarios por la Calidad del Ocio (ECO) anunció un plan de formación nacional de porteros. El presidente de ECO, Dionisio Lara, y el presidente de la Federación Española de Hostelería Recreativa, José María Rubio, recordaron durante su intervención en el encuentro que el ocio nocturno «va más allá de las discotecas y bares de copas, e implica a restaurantes, salas de baile y de fiesta, cafeterías y también a una gran diversidad de consumidores».
Dionisio Lara, presidente de ECO, está convencido de que la muerte de Ussía a las puertas de una discoteca «va a marcar un antes y un después en la vida nocturna madrileña y española». Por su parte, José María Rubio, presidente de la Federación Española de Hostelería, abogó por más claridad normativa y trámites más rápidos.
Los empresarios de la noche se reunen hoy con la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, que trabaja desde hace tiempo en un plan director que agilice la concesión de licencias y acabe con el atasco actual. Los empresarios son partidarios de la autorregulación, y así se lo plantearán hoy a la autoridad municipal.
Mientras se negocian nuevas normas y medidas reguladoras, la actividad disciplinaria no cesa. De hecho, el Gobierno municipal advirtió ayer, tras el cierre de tres nuevas discotecas, que mantiene abiertos otros muchos expedientes, algunos de los cuales darán lugar en próximas fechas a nuevos precintos de establecimientos de ocio nocturno.
Piden reabrir La Riviera
Entre las salas que se han cerrado, están algunas de las más emblemáticas de Madrid. Así ocurre con La Riviera: la Asociación de Promotores Musicales de Madrid (APM) emitió ayer un comunicado en el que aseguraba que el cierre de salas como La Riviera «pone en riesgo» la visita a la ciudad de «grupos nacionales e internacionales de primer nivel». Citan a artistas como Canteca de Macao, Muchachito Bombo Inferno o Vince Neil. Por ese motivo, apoya «la reapertura inmediata» de este local de ocio nocturno.

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