
Lunes, 24-11-08
Lo dijo ayer la ministra de Igualdad: la reforma de la ley del aborto podría estar en la primera mitad del año próximo. O eso «espera» Bibiana Aído, que quiere tener listo para esas fechas un anteproyecto de ley que subsane las «lagunas» de la actual legislación.
La urgencia de la reforma, explicó la ministra en declaraciones a la Cadena Ser, tiene su justificación en las carencias de la ley vigente. La norma «está fallando», por lo que los trabajos del Ministerio de Igualdad y de la comisión de expertos sobre la materia se están centrando en «asegurar que la ley ofrezca garantías» tanto las mujeres como a los profesionales. Ni una sola palabra sobre los derechos de los nonatos, lo que conduce a la conclusión de que la reforma traerá consigo la ampliación de los supuestos de interrupción voluntaria del embarazo.
La titular de Igualdad hizo estas declaraciones el mismo día en que el PSOE celebraba un acto, en el que ella misma participó, con motivo de la conmemoración, mañana, del Día internacional de la lucha contra la violencia machista. Dos fueron los mensajes de Aído: uno de esperanza para las mujeres maltratadas, porque «de la violencia de género se puede salir»; y otro de mayor compromiso para la sociedad civil, porque entre todos podemos «acabar con esta violencia y progresar como sociedad».
Pese a que los datos siguen dibujando una realidad teñida de negro -son 57 las mujeres asesinadas este año-, lo que aconseja seguir insistiendo en políticas de prevención y protección de las víctimas, la ministra aseguró que «son muchas las mujeres que salen de esa espiral de violencia, aunque esas cifras no copen las portadas de los periódicos». Bibiana Aído no descartó la posibilidad de que el Gobierno elabore un registro de víctimas de la violencia machista con lesiones graves, aunque advirtió que, de momento, Igualdad no está trabajando en esa línea.
Sí se refirió a las dos últimas medidas impulsadas por el Gobierno en el último Consejo de Ministros: un programa de integración laboral al que podrán acogerse más de 8.000 mujeres y el empleo de dispositivos electrónicos para garantizar la seguridad de las víctimas, informa Ep.
El acto en el que participó Aído, que se desarrolló en la Casa de América, intercaló intervenciones de políticos con el testimonio de Olga, nombre ficticio de una víctima del maltrato. También participaron varios actores con la interpretación, leída, de escenas de violencia machista.
La ministra pidió implicación frente a esta lacra. «No se puede ser neutral ni mirar para otro lado ni dar la espalda», dijo Aído, porque «el silencio nos hace cómplices».
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, reclamó a los ciudadanos que abanderen una «rebelión ética» como única forma de desterrar «la violencia machista y criminal».
Un tercio estaban embarazadas
Frente a todas estas palabras, llenas de esperanza y de buenos propósitos, un dato volvió a sobrecoger a todos los presentes: el 35 por ciento de las mujeres recibieron su primera paliza cuando estaban embarazadas. Lo aportó la responsable socialista de Igualdad, Soledad Cabezón.

