
Domingo, 23-11-08
A. TANARRO
Todos el mundo recordó la arenga de Pepe Isbert en «Bienvenido Mister Marshall»
ISABEL JIMENO
SEGOVIA. «Como alcalde vuestro que soy os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar». Es una de las frases más célebres y más recordadas de la historia del cine español. Más de medio siglo después de que Luis García Berlanga rodara la película, las palabras volvieron a resonar desde el balcón del Ayuntamiento. No fue el de Villar del Río, como en la película -rodada en Guadalix de la Sierra (Madrid)-, sino el de Segovia, y el mítico José Isbert no fue quien se asomó a la plaza, fue otro actor de nombre más anónimo de la compañía Teatro Margen, pero pocos de los espectadores de esta secuencia pudieron evitar evocar en su memoria aquella imagen en blanco y negro del alcalde y el cacique anunciando los parabienes de las llegada de los americanos.
El cine inunda estos días Segovia y no lo hace sólo en las salas de proyección. El séptimo arte también sale a la calle con motivo de la Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia (Muces). Ayer fue la jornada grande del encuentro con el público. Durante todo el día la recreación de escenas de diferentes películas se sucedieron por diversos puntos de la ciudad, comenzando en la Plaza Mayor y la representación de la escena más recordada de «Bienvenido, Mr. Marshall».
En el balcón de la Casa Consistorial no faltó la pancarta para recibir la presunta visita de los americanos en pleno plan de ayuda al desarrollo durante el Franquismo. Los sombreros cordobeses y los claveles ambientaron aún más el mundo con el que Luis García Berlanga ironizó sobre este hecho. La Banda Municipal de Música puso los acordes y las voces de los actores y los espectadores convertidos en extras entonaron la conocida «Americanos, vienen a España gordos y sanos...».
«Bienvenido, Mr. Marshall» fue la primera película en saltar por unos minutos de la pantalla a las calles de Segovia. Después, guiados por una curiosa azafata que simultaneaba el castellano y el inglés, turno para «Amarcord». En un árbol de la plaza, los actores representan una de las escenas memorables de la cinta de Federico Fellini. «Viglio una donna!», gritaba como el protagonista del filme reclamando una mujer.
Seguidamente, los bailes y cantes se unen en el templete de la Plaza Mayor para evocar un momento de «Ay Carmela», de Carlos Saura, precisamente el director homenajeado este año en la Muces; mientras dobles de Groucho y Harpo Marx y Charlot se pasean y bromean entre el público.
El carromato de «Plácido» también recorrió las calles de Segovia con el rico y el pobre compartiendo la cena de Navidad. Cómo se rueda una película como «La muerte tiene un precio», eso sí, con mucho humor, atrajo también la atención de los espectadores en la calle. «El viaje a ninguna parte», «El ladrón de bicicletas», el ataúd de «Nosferatu», la primera película de terror, y la sensualidad de «Lily Marlen» fueron otras de las películas de todos los estilos que ayer tuvieron como escenario las calles de la ciudad del Acueducto. Una actividad más dentro de la programación de Muces, la muestra que hasta el próximo martes convierte a Segovia en capital del cine europeo.

