
VICENTE MARTÍNEZ Fachada de la discoteca en Valencia
Viernes, 21-11-08
M. A. R.
VALENCIA. Pachá renuncia a celebrar la gala de la silicona. Ante el aluvión de críticas recibidas y la amenaza de expediente por parte de las autoridades sanitarias, la conocida discoteca de Valencia «tira la toalla».
Su gerente, Carlos Monsell, anunció ayer que la empresa ha decidido suspender la fiesta anunciada para el 5 de diciembre en la que tenía previsto sortear una operación de implante de pecho o, en su defecto, cualquier otra intervención de cirugía estética valorada en 4.500 euros.
En declaraciones a ABC, Monsell aseguró que la empresa no ha recibido ninguna comunicación oficial ni del Ministerio de Sanidad ni de la Generalitat, pese a lo cual ha decidido cancelar este evento porque «la polémica que se ha creado no beneficia a nadie. No queremos entrar en guerras con ninguna persona o institución que se haya podido sentir ofendida», indicó.
Dermoestética se moja
Monsell confesó sentirse «estupefacto» por la reacción de las instituciones, más aún cuando, añadió, «Valencia es la capital de la silicona. Tal como lo habíamos planteado», señaló, «el sorteo era completamente legal, porque sólo íbamos a celebrarlo entre personas mayores de 18 años. Y el ganador podía invertir ese dinero en cualquier intervención de estética, ya sea un aumento de pecho, una fotodepilación o una liposucción».
Otras fuentes de la conocida discoteca consultadas por este diario negaron categóricamente que la operación fuera a llevarse a cabo en una clínica de Corporación Dermoestética. «Es el último lugar al que se nos hubiera ocurrido acudir», indicaron.
Curiosamente, Corporación Dermoestética emitió ayer un comunicado en el que critica la promoción llevada a cabo por Pachá, por considerar que no hace sino «banalizar» este tipo de intervenciones, especialmente ante un público tan sensible como los jóvenes.
Una «frivolidad»
La empresa, investigada por una presunta estafa en sus prótesis mamarias, aseguró que su Código Ético prohíbe expresamente «realizar operaciones de cirugía a menores de edad, aunque cuenten con el consentimiento paterno, a excepción de las otoplastias».
En el mismo sentido, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) tachó de «frivolidad» la iniciativa de Pachá y advirtió que «supone un riesgo para la población juvenil al convertir la cirugía plástica en un juego».
Por último, el consellera valenciano de Salud, Manuel Cervera, consideró «irresponsable» que en un lugar de ocio «se sortee un tratamiento médico, sea estético o de otro tipo».

