Viernes, 21-11-08
Los testigos presenciales mantienen que los vigilantes golpearon a Ussía contra una barandilla. Una vez en el suelo, tras una zancadilla, le patearon la cabeza, la espalda y el estómago. Luego, Antonio S. se tiró encima con la rodilla, sobre sus costillas y sus pulmones. La autopsia reveló que le rompieron varias costillas y le partieron el pericardio.
Las primeras diligencias policiales añaden que los testigos indicaron que los porteros «aún se encontraban en el interior de la discoteca» cuando llegaron los primeros efectivos. Sin embargo, el encargado de la sala manifestó que no conocía la identidad de los porteros, pero sí que pertenecían a la empresa de seguridad Fortesa. El responsable de la discoteca sólo supo identificar a Toño, que es como se conoce a Antonio S. Le llamó por teléfono, pero no consiguió contactar con él, puesto que estaba apagado.

