Jueves, 20-11-08
Durante casi 24 horas, su vida se debatió entre la vida y la muerte, pero ayer no logró salvar a la muerte. El inmigrante que llegó el martes a las costas de Tenerife en un cayuco con 136 personas a bordo falleció ayer sobre la una del mediodía en el hospital de La Candelaria, según confirmaron a ABC fuentes sanitarias.
Hasta la hora de su muerte permanecía ingresado en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) del centro hospitalario debido a su grave estado de salud. El inmigrante no pudo superar el largo y duro trayecto de doce días desde Guinea Conakry hasta las costas del Archipiélago canario.
Ya su llegada el martes a Tenerife fue dramática. Nada más pisar tierra, se desplomó al suelo. Una parada cardiorrespiratoria casi acaba con su vida en el mismo muelle de Los Cristianos. Más de 40 minutos de reanimación en las instalaciones portuarias lograron que, por unas horas, esquivara a la muerte.
Sin embargo, su hospitalización durante la noche del lunes en la unidad de Urgencias en estado de coma hacia presagiar lo peor. Su estado era muy grave al llegar al hospital de La Candelaria. Poco después, ya durante la mañana de ayer, era trasladado a la UVI. Sin embargo, horas más tarde, se certificaba la tragedia.
Con su muerte, la cifra de «sin papeles» fallecidos en las costas de Canarias asciende a un total de 46, según confirmaron a este periódico fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias. Esta cifra es menor a los registrados durante 2007, año en el que murieron 39 inmigrantes. Sin embargo, desde la Delegación del Gobierno apuntan que las cifras de muertes suelen ser muy poco precisas, ya que muchos cadáveres se arrojan durante la travesía o naufragan cayucos sin que quede constancia.
La cifra de inmigrantes llegados a Canarias a través de embarcaciones, con la llegada del último cayuco el martes, asciende a los 8.752. Si bien la cifra es menor a la registrada el pasado año, cuando arribaron unos 12.000 inmigrantes. Para este año, todavía se espera que el número de inmigrantes clandestinos que lleguen a Canarias supere los 10.000 antes de final de año.
Guinea Conakry
El inmigrante que ayer falleció en La Candelaria había llegado a Tenerife el martes en un cayuco junto a otros 135 «sin papeles». En la barcaza viajaban cuatro posibles menores de edad. La embarcación fue localizada a unas 54 millas al sur de la Isla por un velero y, posteriormente, varias salvamares de Salvamento Marítimo salieron a su encuentro para remolcarla al puerto de Los Cristianos.
El cayuco, según fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por este periódico, había partido desde Guinea Conakry y llevaba doce días de travesía por el océano desde las costas africanas.
Del resto de «sin papeles» que llegaron ese día al Sur de Tenerife, todo arribaron en relativas buenas condiciones de salud. Los servicios sanitarios sólo atendieron a algunos de ellos al presentar síntomas de hipotermia y quemaduras, aunque ninguno tuvo que ser trasladado a centros de salud.
Una vez atendidos por los efectivos sanitarios, los inmigrantes fueron trasladados a la Comisaría de la Policía Nacional de Playa de Las Américas. Ahora, en breve pasarán a ser internados en el Centro de Internamiento de Hoya Fría, que se está viendo desbordado ante la última oleada de cayucos a las costas de la provincia occidental de las Islas.
La muerte de este subsahariano hace que en una semana sean cinco los inmigrantes muertos en Canarias durante la última oleada de cayucos del Archipiélago.
Desde la ruta de la muerte, al igual que el último cayuco que ha llegado a Tenerife, se produjo el episodio más trágico de los últimos días. Fue el lunes 10 de noviembre en El Hierro, donde dos inmigrantes fallecían nada mas llegar en un cayuco a La Restinga.
Moribundos
Horas más tarde, otro de los que viajaban en esa barcaza también moría al día siguiente en el hospital de La Candelaria. A estos cuatro hay que sumar otra víctima de otra embarcación que perdía la vida el domingo 9 de noviembre, también en dicho centro hospitalario de Tenerife, y que había llegado en un cayuco a las costas de Tenerife.
Fue un cayuco de moribundos. Su desembarco en La Restinga, en un cayuco que no fue detectado por los servicios de Salvamento Marítimo, fue dramática. Estaban exhaustos, hambrientos, con la mirada extraviada y la desorientación clavada en los huesos. Más de veinte «sin papeles» tuvieron que ser atendidos en varios centros hospitalarios de Canarias (La Palma, Tenerife y El Hierro). La travesía del infierno que empezaron 123 inmigrantes también se inició desde las costas africanas de Guinea Conakry. Es posible que los motores de la barcaza fallaran o que directamente los inmigrantes se perdieran y quedaran a la deriva como tantas veces, día tras día hasta casi tres semanas. Es posible que el mal tiempo les sacara de su ruta, ese al que pretenden dar esquinazo para lo que cierran un viaje a marchas forzadas antes de que sea casi imposible coger el cayuco.
En este sentido, de los «sin papeles» que llegaron en el cayuco que arribó a El Hierro en estado grave, cuatro permanecen ingresados en el Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, aunque según fuentes hospitalarias consultadas ayer por ABC, no se teme por sus vidas.
Uno de ellos sigue en la Unidad de Vigilancia Intensiva y permanece estable dentro de la gravedad, mientras que los otros tres, de los que dos podrían ser menores, han sido trasladados a planta, con lo que no se teme por sus vidas.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...