Actualizado Miércoles, 19-11-08 a las 13:21
Como se temía desde hace tiempo, Aerolíneas Argentinas quedó a los pies de los caballos de la expropiación. Una comisión bicameral propuso hace unas horas que el Estado recupere la compañía de bandera tras rechazar la tasación del Credit Swisse encargada por Marsans y rechazara otra alternativa, tal y como solicitaba el grupo español (principal accionistas de AA) que apelaba a un acuerdo previo suscrito entre el Gobierno y la empresa que no se ha respetado.
La decisión del Congreso se produjo después de haber acordado un cuarto intermedio que había dispuesto hasta mañana jueves. Los legisladores, que en un principio habían aceptado el retraso de la convocatoria para que pudieran estar presentes en la Comisión Vicente Muñoz y Eduardo Aranda, responsables de Marsanas en las negociaciones con Argentina, decidieron por sorpresa dar marcha atrás y firmar un dictamen en el que recomiendan “propiciar la sanción de una ley para que Aerolíneas y Austral queden sujetas a expropiación”. Asimismo, consideran que ambas compañías deben ser declaradas de “utilidad pública”.
El presidente de Aerolíneas, Horacio Fargosi, insistió en la necesidad de que Aranda y Muñoz pudieran comparecer en la Comisión: “Ellos son quienes solicitaron la tasación al Credit Swisse y hoy no había posibilidad técnica de que estuvieran en Buenos Aires”, protestó. No obstante, sus argumentos cayeron en saco rato y la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de las Privatizadas, tal es su nombre oficial, optó por dejar por escrito lo que los responsables de la aerolínea habían oído hace semanas: AA debe volver a manos el Estado y la tasación del Credit Swisse es, como dijo el subsecretario de Transportes, Ricardo Jaime, un “traje a medida para Marsans” .
El golpe de efecto del Congreso se produce, como se rumoreaba esta semana, cuando la presidenta del Gobierno, Cristina Fernández de Kirchner, se encuentra de gira por el norte de Africa. El Estado argentino, propietario de un 5 por ciento de AA y Marsans habían suscrito una acuerdo de compra venta en el que se establecía que ambas partes presentarían auditorias sobre el valor de las compañías y que en caso de no coincidir se recurriría a un tercer tasador de mutuo acuerdo. Este extremo es el que Marsans exige que se cumpla y amenaza con recurrir al Ciadi ( tribunal internacional que depende del Banco Mundial) si se concreta la expropiación. Según el estudio del Credit Swisse para Marsans el valor de AA y Austral oscial entre los 330 millones de dólares y unos 546 millones mientras que la auditoria del Tribunal Nacional de Tasación que depende del Ministerio de Planificación considera que la compañía tiene un valor negativo de más de ochocientos millones de dólares..
El Gobierno rechazó una tercera valuación al considerar que el acuerdo con Marsans quedó invalidado después de que el Parlamento aprobase una ley el pasado mes de septiembre que lo desconocía y estableciera que el valor de la compañía sería el que decretase el Congreso. Marsans insiste en la valided de ese acta y apela además a las conversaciones entre el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero y Cristina Fernández de Kirchner en la Cumbre Iberoamericana del Salvador donde el comunicado oficial insistía en que era deseable un acuerdo en buenos términos.


