El documento denuncia el acoso urbanístico-industrial y solicita que sea declarado Patrimonio de la Humanidad
El asedio urbanístico sobre Numancia continúa. Pero las espadas de los defensores de su entorno siguen en alto y ayer mismo tensaron sus arcos contra los nuevos escipiones en la Segunda Conferencia en Defensa de Numancia y su Entorno, organizada en la Escuela de Negocios de la Universidad San Pablo-CEU.En ella, participaron el rector, A. Bullón de Mendoza; la directora del Departamento de Historia Antigua de la UNED, M. J. Pérex; el académico de la Real de Ciencias Morales y Políticas J. Barea; el presidente de la Real Sociedad Geográfica, J. Velarde Fuertes, el académico la Historia M. Almagro Gorbea, y el catedrático de Economía Aplicada del CEU J. Sotelo, que presentaron el «Manifiesto en Defensa de Numancia».
De momento, diez mil personas e instituciones (desde museos a fundaciones, desde colegios profesionales a Greenpeace) han suscrito el Manifiesto contra este «error dramático», en palabras de Velarde, con el que se planea construir un polígono industrial, una Ciudad del Medio Ambiente, un tanatorio privado (en pleno Monte de las Ánimas, los hay con vista) y varios centenares de viviendas unifamiliares que afectarán a numerosos bienes patrimoniales protegidos y a todo el entorno numantino.
Por su parte, José Barea se preguntó: «¿Le hace falta a Soria destrozar lo que la caracteriza para que tenga un desarrollo industrial?» Y no sin ironía, comentó que «lo más raro es que en esto estén de acuerdo el PP y el PSOE que lo defienden a capa y espada. Quién sabe, a lo mejor detrás del proyecto hay otra finalidad. ¿Tal vez una recalificación?»
Manifiesto de 8 puntos
El Manifiesto consta de ocho puntos en los que se subrayan «los múltiples deterioros que el proyecto Soria II originará en Numancia, el Cerco de Escipión, San Juan de Duero, y todo el paisaje cultural». Igualmente, se incide en que el proyecto urbanístico Ciudad del Medio Ambiente, con más de ochocientas viviendas construidas y edificios de toda índole, afectará «de forma irreversible al Bien de Interés Cultural de Numancia. La puesta en marcha de estos proyectos supondrá la destrucción irreversible de un paisaje natural y poético (las hoces del Duero que inspiraron a Machado su «curva de ballesta»)».
Finalmente, en el Manifiesto se solicita «a las autoridades implicadas en la protección del Patrimonio, Administración del Estado, Gobierno de Castilla y León, y Ayuntamientos de Soria y de Garray que desistan de sus intenciones «para evitar daños irreparables en la integridad de un patrimonio cultural de insustituible valor», y que se pida «a la Unesco la declaración de Patrimonio de la Humanidad para Numancia».
De momento, el mayor refuerzo para los asediados ha venido del europarlementario David Hammerstein, que ha planteado dos preguntas en la Comisión Europea. En la primera, se cuestiona la adjudicación «directamente de unas obras a la mercantil Gesturcal sin la publicidad y la concurrencia exigidas» y en la segunda, si la expropiación forzosa aprobada por el Ayuntamiento «ha obviado la tramitación previa o simultánea a la aprobación de la modificación del PGOU de Soria del informe de sostenibilidad ambiental», exigida por una Directiva del Parlamento Europeo.

