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Sáenz de Santamaría: «Yo tengo mucha gente que rema mucho y con ganas»
—Menudos quince días, que si los diputados no van al Congreso, que si no trabajan, que si son unos vagos, que si no ocupas tu escaño devuélvelo...
—La actividad de los parlamentarios se ve en el registro de la Cámara, y ahí los datos son muy claros. El PP ha registrado 40.000 iniciativas y ese es el resultado de siete meses de gente que está trabajando y esforzándose mucho.
—Pero hubo una primera reacción de la dirección del Grupo Popular para estudiar medidas de control de sus diputados. ¿En qué ha quedado?
—Somos conscientes de que en un momento de crisis hay una especial sensibilidad respecto a nuestro trabajo. Todos tenemos que ser muy responsables. Hay un excelente trabajo parlamentario y quizá lo que hay que hacer es que se refleje un poco mejor. Tenemos un reglamento que, como en cada legislatura, se actualizará.
—Me consta que existe cierto desánimo entre muchos de sus diputados. ¿Quizá se han sentido algo desamparados por la dirección del Grupo?
—El otro día tuvimos una reunión del Grupo y ningún diputado manifestó nada en ese sentido. Creo que estamos llevando la iniciativa en muchos temas de la mano de Rajoy. Creo que es precisamente el Gobierno el que va a rebufo. Le voy a poner tres ejemplos. Rajoy pidió hace meses una línea ICO para las pequeñas y medianas empresas. En inmigración, a rebufo de nuevo. Ha sido el PP el que ha traído una reforma de la ley de extranjería. Y también está la reforma de la Justicia. Fue el PP quien la reclamó, quien la llevó a un pacto con Zapatero, quien aprobó una proposición no de ley en esta Cámara. Una de las primeras iniciativas que anunciamos y para mí una de las más queridas y peleadas. Y el Gobierno ha traído el anteproyecto de Ley Código Penal que le pedimos y con el que logramos la unanimidad de la Cámara.
—¿Cree que la actitud de José Bono ha sido la correcta?
—Su posición tiene que ser constructiva, adoptando medidas que favorezcan esa mayor presencia y esa mejor agilización del trabajo.Deberíamos todos trabajar para dinamizar la vida parlamentaria.
—Por cierto, menuda polémica se ha organizado con la placa en memoria de Sor Maravillas
—No tengo más que manifestar mi apoyo expreso, del Grupo y del presidente de mi partido a la iniciativa.
—¿Habría que cambiar el formato de algunos debates?
—Habría que traer al pleno de la Cámara con gran agilidad los debates políticos importantes. Probablemente hay muchos debates técnicos que podrían hacerse en comisión y traer al pleno los temas que preocupan a la gente, muy pegados al terreno y a la actualidad.
—Ha hablado de las ayudas del ICO a las pymes. ¿No es una manera de asumir, por parte del Gobierno, que los 100.000 millones de euros en avales no van a llegar a quien tenía que llegar?
—Esa ha sido siempre nuestra exigencia, creemos que el Gobierno, especialmente en el primer decreto de avales, se ha quedado corto porque nosotros lo que pedimos es que, al menos un 25 por ciento, se destinara a nuevos créditos. Con esta línea de crédito ICO hace dos cosas: da la razón al PP cuando pedía el plan de rescate a las pymes y demuestra que las medidas adoptadas eran insuficientes. Bienvenidos, aunque sea tarde, mal y a rastras.
—La última encuesta del CIS arroja que los ciudadanos tampoco parecen confiar en ustedes para salir de la crisis, a lo que se suma la escasa valoración de su líder. ¿A qué atribuye esto?
—Con la encuesta del CIS en la mano, si se celebraran elecciones mañana, las ganaría el PP. Esta es la primera y clara conclusión de esta encuesta.
—Entonces, si la valoración de su líder fuera buena, despegaban.
—Por primera vez en cinco años tenemos, no un empate técnico, sino real, cosa que se ha producido siete meses después de que el PSOE haya ganado las elecciones. Creo que esta labor de desgaste es clara. También habría que reflexionar sobre otros datos de esa encuesta, por ejemplo, que desde abril ha mejorado la valoración de la oposición. Hay más ciudadanos ahora que en abril que consideran que la oposición está haciendo una tarea buena o muy buena. Sobre la valoración de líderes, fíjese cómo queda Zapatero. Bien es cierto que las valoraciones de la izquierda y del nacionalismo siempre castigan más al líder del centro-derecha, al que sea, que al jefe del Ejecutivo.
—¿No cree que con la que está cayendo el PP debería estar muy por delante del PSOE?
—Quiero recordar que hace siete meses que se celebraron las elecciones y nunca ha caído de una manera tan rápida en su valoración un Gobierno. Algo habrá tenido que ver la oposición.
—¿Qué balance hace de la reunión del G-20?
—Zapatero ha vendido que esa reunión es la solución de todos los males y eso es engañar a la ciudadanía. De un lado, porque en España hay una crisis que no sólo depende del exterior, sino que viene provocada por nuestro modelo productivo y por la falta de reformas desde que gobierna el PSOE. El jefe del Ejecutivo ha ido a Washington, pero si no se pone las pilas, aquí se seguirá destruyendo empleo. Somos el país en que más se destruye empleo de la UE y quizá del mundo. Zapatero es el presidente del paro y de la recesión y espero que no nos vean en el resto del mundo como un país que es la antítesis de lo que hay que hacer. Tengo la sensación de que en esta reunión ha oído muchas veces por boca de muchos líderes de muchos países cosas que le ha dicho aquí en España Mariano Rajoy.
—¿Dónde hay que poner el foco, en evitar la destrucción de empleo o en animar a la creación del mismo?
—Habría que poner el foco en evitar la destrucción de empleo y, al tiempo, en generar confianza en la sociedad para crear nuevo empleo, y eso se hace con los Presupuestos. Acaban de traerse a esta Cámara y ya no sirven, por desidia, por dejadez, por ignorancia... no lo sé, pero esos Presupuestos no sirven en absoluto. Altos responsables de Economía están cambiando los datos. Hemos conocido una recesión del 0,2 por ciento. Estos Presupuestos recortan las políticas de fomento del empleo en cien millones de euros. Lo único que prevé Solbes es que se va destruir empleo y que hay que habilitar las partidas para pagar las prestaciones por desempleo, que por otro lado, no es un regalo del Gobierno, sino un derecho que nos ganamos los trabajadores con nuestras cotizaciones. Este Gobierno ha abierto el paraguas y está esperando que escampe, pero mientras escampa hay mucha gente que lo va a pasar muy mal. Pasamos de una crisis económica a una crisis social y el Gobierno está cruzado de brazos.
—¿Y qué se puede hacer ante casos como el de Nissan?
—El sector del automóvil necesita medidas particulares, pero también generales y una política económica clara. Hace quince días el ministro Sebastián reconoció que el plan VIVE había sido un absoluto fracaso y el sector del automóvil está pasando del plan VIVE al plan sobrevive.
—O el plan Muere
—No quería ser tan negativa, no se me vaya a llamar antipatriota. En primer lugar, hay que adoptar medidas para incentivar la economía, generar confianza, que las empresas tengan un marco estable en España donde convenga invertir y apoyar a esa industria y a todas las empresas auxiliares, que también se van a ver afectadas. Corbacho ha dicho que los expedientes de regulación de empleo le parecen un buen instrumento de política económica, pues entonces, que aplique un expediente de regulación de empleo en el Gobierno porque hay ministros que no sabemos a qué se dedican. A lo mejor por ahí podríamos comenzar a ahorrar.
—¿Hay claridad en los mensajes del PP? ¿Hay algo que mejorar?
—Todo es susceptible de mejorar. Sólo sé que en estos tiempos estamos llevando la iniciativa en los problemas que preocupan a los ciudadanos, como el paro o la situación económica. Este partido ha presentado un proyecto económico global y una alternativa a los Presupuestos. En inmigración hemos traído una reforma de la Ley de Extranjería, mientras el Gobierno está a verlas venir en la que es la tercera preocupación de los ciudadanos. En Justicia hemos promovido reformas en temas tan importantes como la pederastia, la lucha contra el terrorismo o la retirada de las placas en honor a los terroristas.
—¿Comparte el análisis de otros miembros de su partido de que la legislatura no aguantará y habrá adelanto electoral?
—Si Zapatero se ha convertido en el presidente del paro y de la recesión, la pregunta es quién o qué partido está dispuesto a ser cómplice de su inactividad, inacción y desidia. Eso quiere decir que el Gobierno está cada vez más sólo, tiene mayores dificultades en esta Cámara. Se ha visto que está dispuesto a ceder muchas cosas, pero si no se pone las pilas en materia económica, ¿quién va a ir del brazo de un Gobierno que cada vez es menos visto como una solución y más como un problema? Nadie está dispuesto a seguirle si su meta y su línea de actuación es la que mantiene hasta ahora.
—¿Quién le gustaría que fuera el cabeza de lista en las europeas?
—Pues como no me corresponde decidir....
—Pero tendrá criterio y habrá pensando en un perfil.
—Cuando me pregunte, si me pregunta, quien me tiene que preguntar le diré lo que le tenga que decir, pero nada más.
—¿Cree que es un momento para renovar?
—Lo fundamental en un partido es combinar experiencia y renovación. Convendrá una cuestión y otra. Me preocupa más hacer un buen programa porque Europa necesita mucho de lo que pueda aportar España y España necesita a Europa quizá más que nunca.
—Existe la sensación de que no se toma una decisión para evitar abrir un nuevo frente interno, tanto si continúa Mayor Oreja o, sobre todo, si no sigue.
—Estamos hablando de unas elecciones que se celebrarán en junio. No me parece que a ochos meses vista, haya ninguna necesidad de tomar esa decisión ahora. Las cosas hay que hacerlas en su momento, bien meditadas.
—¿Tiene usted en el Grupo parlamentario cobardes que reman en sentido contrario?
—Yo de lo que me preocupo es de los que trabajan y son la inmensa mayoría. Voy a valorar a la gente por su trabajo y por sus ganas de trabajar y creo que en este momento todos tenemos que ser muy responsables porque la gente tiene los ojos puestos en el PP como alternativa y todos debemos trabajar para ello.
—Y quitando lo de cobardes, ¿tiene gente que simplemente rema en contra, que puede ser ese porcentaje que no trabaja?
—Yo tengo mucha gente que rema mucho y con muchas ganas.
—Llevamos poco tiempo de legislatura. ¿Cree que ha conseguido ya un Grupo unido y homogéneo?
—Creo que he conseguido un grupo que con 153 diputados ha presentado más alternativas que el resto de la Cámara. Y eso es oposición. Algunos temas pueden tener repercusión mediática y otros repercusión en los sectores afectados, que es a lo que nos tenemos que dedicar y es a lo que me dedico. Estamos en una autopista de cinco carriles y hay que ir con seguridad, pero a gran velocidad, no me preocupa el arcén.
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