
El ministro de Exteriores, durante la reunión que mantuvo con una delegación estadounidense
El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que España no aumentará sus tropas en Afganistán porque «ya ha pagado un precio alto» en el país asiático, con la muerte hace precisamente hoy una semana de dos soldados en un ataque suicida. Durante la 54 Asamblea parlamentaria de la OTAN que se desarrolla hasta el próximo martes en el Palacio de Congresos de Valencia, Moratinos resaltó que España tiene una presencia «eficaz» en Afganistán, con un total de 800 militares, que su aportación económica es «elevada», y que contribuye a la construcción de nuevas instalaciones y al desarrollo de un programa agrícola para sustituir los cultivos de opio por otras producciones «más útiles y rentables».
De hecho, recordó que la contribución de España en los últimos cinco años para Afganistán ha sido de 150 millones de euros y consideró «razonable» y «significativo» el papel de nuestro país en este territorio. Así, Moratinos se mostró dispuesto a hacer lo «máximo posible» para la organización y el desarrollo de las elecciones en Afganistán, que tendrán lugar el próximo año, con el objetivo de que tengan un resultado «favorable» para el desarrollo del país asiático. En cualquier caso, Moratinos insistió en que la posición de España «es muy clara: hay que garantizar la seguridad con el despliegue de las Fuerzas Armadas», pero puntualizó: «No hay una solución militar».
Por su parte, el general de la OTAN Karl W. Eikenberry, en su intervención, quiso dejar claro que el hecho de que Estados Unidos incremente su contingente en Afganistán no impedirá que Canadá y países de la UE mantengan sus efectivos e, incluso, aumenten su actual número. Tras recordar que en ese país hay desplazados 50.000 militares de 41 países para garantizar la paz, el general reconoció que la situación de seguridad es «más difícil» que lo que había previsto la OTAN cuando asumió en 2003 el mandato de Naciones Unidas de enviar a Afganistán a miembros de las fuerzas armadas de diferentes estados.
Presencia en África
Mientras, el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, que también intervino, afirmó que la diplomacia española extenderá su presencia a diferentes países del este, oeste y sur de África ante la «preocupación» que existe por la «evolución negativa» que podría tener la inmigración ilegal, el tráfico de drogas y el terrorismo. Ante esta «problemática», la «acción y presencia española» se extenderá a Libia y Egipto, en el este del continente africano; a Mauritania, Senegal y Cabo Verde en el oeste, y a Suráfrica en el sur, matizó Méndez. Otro de los objetivos de la política de Defensa será «estrechar las relaciones en materia de cooperación militar con países de la comunidad iberoamericana», en la que España «siempre ha estado muy presente».

