
El tenor Juan Diego Flórez /CHEMA BARROSO
Viernes, 14-11-08
«Voy a dar todo de mi parte para que el público acepte mi cancelación. Tengo una deuda con el público de Madrid», afirmó ayer el tenor Juan Diego Flórez, con relación a los dos recitales que ofrecerá en el Teatro Real, los días 2 y 7 de junio, como compensación a su decisión de no participar en la producción de «Rigoletto», título que el coliseo madrileño había programado especialmente pensando en él.
Flórez decidió cancelar su compromiso en el Real tras cantar el papel del Duque de Mantua en la Ópera de Dresde, poco tiempo después de debutar el personaje en Lima. «Sé que cantaré «Rigoletto» muchas veces en el futuro, pero cuando lo canté en Dresde, en un teatro tan grande rodeado de voces verdianas, me vi obligado a forzar la voz», algo que el tenor peruano siempre ha procurado evitar. «Es un papel que he decidido no cantar ahora: no le hace bien a mi vocalidad».
«Sé -añade- que había levantado gran expectación pero también que los fans aceptan y comparten mi idea». Ellos y también el director artístico del Real, Antonio Moral, que si bien al conocer la noticia se mostró algo enojado después ha apoyado su decisión. «Mantengo una estupenda relación con el Real y con Moral, y me da mucha pena que haya renunciado a su cargo porque está preparado para llevar al teatro a un nivel internacional. Definitivamente, es una pérdida prescindir de López Cobos y Moral, máximos exponentes de la música española», manifestó en el transcurso de la presentación de su último disco, «Bel canto spectacular», en el que interpreta arias y duetos junto a Plácido Domingo, Anna Netrebko, Patrizia Ciofi, Daniela Barcellona y Mariusz Kwiecien.
Libertad para cantar
Preguntado por su opinión sobre los directores que se barajan como posibles sustitutos en el plano musical, Daniel Harding y Gustavo Dudamel, Flórez sonrió y afirmó que ambos son «grandes directores que tienen completísimas sus agendas, sobre todo Dudamel. Se quiere dar una relación internacional de nombres y a veces no es necesario. Cuando la gente está muy ocupada no se muestra muy concentrada», apuntó.
Considerado el mejor tenor rossiniano en la actualidad, Flórez que ha medido cada paso de su carrera, confesó ayer que ahora se siente «más libre» de expresarse y «poner el corazón» en sus interpretaciones, «olvidándome de la técnica». Algo que tan sólo se consigue cuando se tiene un gran dominio sobre ella, «lo que te permite que no se note. El público no debe dver todas las cuestiones técnicas».
Sobre su nuevo disco, «Bel canto spectacular», grabado hace unos meses en el Palau de les Arts de Valencia, junto a la Orquesta de la Comunidad valenciana, bajo la batuta de Daniel Oren, Flórez asegura que es un álbum muy querido, no sólo por las partituras que abordan sino también por los colegas que le acompañan en este viaje belcantista, «por su talento y porque son personas fantásticas». Y señaló a Plácido Domingo como la «punta de diamante» de las colaboraciones en este disco, con el que interpreta «Ah vieni, nel tuo sangue vendicherò le offese» de la ópera«Otello», sobre todo porque según apunta Flórez, «Domingo no es un tenor rossiniano». Junto a Netrebko canta una pagina de «I puritani», de Bellini; con Barcellona comparte otra de «Il viaggio a Reims», de Rossini; mientra que con Ciofi interpreta un dueto de «Linda di Chamounix». El tenor también aborda algunas arias en solitario, como la que le ha hecho pasar a la posteridad en la Scala y en el Met, donde tuvo que ofrecer un «bis» tras interpretar «Amici miei, che allegro giorno!» de «La hija del regimiento» de Donizetti, que ahora canta en la versión italiana, aunque la francesa también se puede escuchar en el DVD que incluye el disco.


