En su primera entrevista tras la contundente derrota sufrida por su partido en las elecciones del 4-N, el presidente Bush expresó su arrepentimiento por haber hablado más de la cuenta en ciertos momentos críticos de sus dos mandatos en la Casa Blanca. En especial, el ocupante del Despacho Oval hasta el próximo 20 de enero lamentó el uso de expresiones chulescas o más propias del guión de una película del Oeste. Sobre todo, cuando después de los atentados del 11-S habló de encontrar a Osama Bin Laden «vivo o muerto» y retó a los insurgentes y terroristas de Al Qaida para verse las caras en Irak.
George Bush, en sus comentadas declaraciones a la CNN, expresó su frustración por haber posado en la cubierta del portaaviones «Abraham Lincoln» junto al cartel de «Misión Cumplida» a un mes de la invasión de Irak en la primavera del 2003. Según Bush, la pancarta tan famosa como polémica lanzó el «mensaje equivocado» de que la Casa Blanca pensaba que la guerra de Irak se había terminado.
Bush, que arrastra los peores índices de respaldo popular en la historia estadounidense de las encuestas, ha recalcado también que existen motivos de orgullo en sus ocho años en la Casa Blanca. Según Bush, «estoy orgulloso de ser el comandante en jefe de personas que son tan poco egoístas y tan valientes como para servir a nuestro país como voluntarios en tiempos de guerra». Además de destacar los esfuerzos realizados para combatir el hambre y la epidemia del sida en lugares como África. Ante su retorno en cuestión de 76 días a su querida Texas, Bush indicó que su ritmo diario «se verá reducido de cien por hora a cero de la noche a la mañana», sin intención de seguir actuando en política. El presidente número 43 ya ha empezado a preparar un guión para un futuro libro de memorias: «Quiero que la gente sepa lo que ha sido tomar las decisiones que yo he tenido que tomar, quiero que la gente sepa la verdad sobre lo que es sentarse en el Despacho Oval».
El presidente Bush también confirmó que habló con Bill Clinton para preparar la primera visita de Barack Obama a la Casa Blanca. Un encuentro histórico del que no ha querido ofrecer grandes detalles, salvo desear lo mejor al futuro presidente por el bien de Estados Unidos.