Jueves, 13-11-08
Las medidas de ajuste aplicadas en los últimos meses en la factoría española de General Motors, situada en Figueruelas (Zaragoza), no son suficientes para respirar con alivio en esta planta. Sus 7.500 trabajadores están pendientes de la crisis que afecta a la multinacional y de la delicada situación que se da en su división europea. GM ha decidido nuevas medidas de crisis, pero aún así no se sabe si lograrán salvar la situación. En plena marejada en la industria española del automóvil, sobre ella planea un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE), ahora por GM, cuya factoría de Figueruelas acaba de iniciar otro que supone la eliminación de 600 puestos de trabajo durante doce meses.
La fábrica zaragozana ha sido reconocida en los últimos años por los altos directivos de GM como la «joya de la corona» de la multinacional. Hay optimismo por la capacidad que tiene la planta. El problema es que ya no depende sólo de ella, sino de la capacidad que tenga la red mundial de GM para salir adelante. Esta semana se han reunido en Rüsselsheim (Alemania) el comité europeo de General Motors. Uno de sus miembros, el único representante español, es el secretario general de UGT en la fábrica de Figueruelas, Pedro Bona. Ayer explicó las medidas que prevé la compañía en Europa. «La situación está muy mal», afirmó Bona.
GM Europa necesita urgentemente 595 millones de euros para garantizar su liquidez. La división europea de la multinacional ha perdido en el tercer trimestre del presente año 793 millones de euros. En el mismo periodo del año pasado, las pérdidas fueron de 316 millones. Además, su cuota de mercado se ha reducido en el último año seis décimas, al pasar del 9,5 al 8,9%. Las pérdidas totales de la corporación han alcanzado este tercer trimestre los 2.221 millones de euros.


