Miércoles, 12-11-08
M. I. SERRANO
MADRID. «Nos vamos a agarrar a la sentencia como a un palo ardiendo». Son palabras de Luis Ramírez, presidente de la Asociación Nacional de Afectados por el Tráfico Aéreo, entidad que aglutina a asociaciones vecinales que sufren el ruido de los aeropuertos de Barcelona, Madrid, Bilbao, Zaragoza y Alicante.
En el caso de Madrid, Ramírez -que considera «pionera» la sentencia del Tribunal Supremo (TS)-, calcula que hay, al menos, cien mil personas «en las mismas condiciones que se encuentran los vecinos de Ciudad Santo Domingo». Por ello, está casi seguro de que el fallo del TS va a tener un «efecto dominó», lo que provocará la «reactivación» de los procesos abiertos por la mismas molestias y, también, la apertura de nuevos procesos judiciales.
En concreto, Ramírez recuerda que en la región madrileña hay más de 400.000 personas con problemas por el ruido de los aviones y que de esas, al menos 100.000 «pueden aducir los mismos argumentos» que han servido para que el TS haya dado la razón a los vecinos de Ciudad Santo Domingo. «No hay más que recordar las protestas en San Fernando de Henares, Coslada, Paracuellos del Jarama, San Sebastián de los Reyes, parte de Alcobendas, Algete, Cobeña e, incluso, Madrid capital».
Por su parte, la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (Fravm), va mucho más allá. Considera que la sentencia «abre vías» para solucionar un problema «que afecta al menos a 500.000 habitantes de 30 municipios, en cuyo nombre deberían actuar sus ayuntamientos trasladando a los tribunales la denuncia de lo que, a juicio del Alto Tribunal, constituye una situación de contaminación acústica».
«Una actuación conjunta de los ayuntamientos -dice la Fravm- de los municipios afectados por el ruido del tráfico aéreo de Barajas obligaría a AENA y al Ministerio de Fomento a adoptar medidas efectivas para poner fin a una situación que los vecinos llevan años denunciando».
Desde la federación de vecinos, se celebra que el TS haya aplicado los límites de ruidos fijados en las normas de la Comunidad de Madrid, que son entre 55 y 65 decibelios durante el día y entre 45 y 50 por la noche.

