REUTERS Solbes, ayer, durante la clausura del Congreso de la Empresa Familiar
El Gobierno anunciará, con casi toda probabilidad, en la semana del 24 de noviembre las medidas que faciliten a las empresas el dinero que necesitan para poder funcionar en su día a día. Al Ejecutivo le preocupa el incremento del paro, pero también la situación de algunas empresas ante la falta de dinero circulante para poder seguir funcionando, lo que, además de generar aún más desempleo, podría desembocar en una paralización de la actividad productiva.
Ante este peligro y con los datos en la mano sobre la liquidez del sistema financiero español, que ronda según las cifras que maneja el Ejecutivo los 300.000 millones, el equipo económico del Gobierno estudia la fórmula para involucrar a la banca para poner en el mercado dinero en circulación para las pymes. Una fórmula que podría pasar por la concesión de créditos «duros» -sin ningún tipo de bonificación- y convertir al ICO en el aval del Estado para asegurar que dichos créditos se agarían. El ICO difícilmente cuenta con dinero suficiente para asumir el papel de financiador de todo el sistema, ya que en la actualidad podría conceder créditos por unos 8.000 millones, cantidad insuficiente para cubrir las necesidades. De momento, las entidades financieras, bien por miedo a los efectos que aún no se conocen de la crisis, o porque se aproxima el cierre de balance, no mueven el dinero.
Los datos en que se basa el Gobierno es la gran demanda que hay por parte de las pymes, que a través de las patronales (CEOE y Cepyme) están pidiendo aplazamientos del pago de las cuotas a la Seguridad Social o, incluso, de impuestos, que de momento Economía duda si aceptar, pues el Estado se quedaría sin ingresos para poder también atender sus pagos. O los datos de impagados, que hasta agosto pasado crecieron más del 90% (1.441 millones). La preparación de estas medidas fue confirmada por el propio Zapatero a los agentes sociales en la reunión de este lunes, cuyo objeto era explicarles las propuestas que España presentará en la cumbre del G-20.
El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, confirmó ayer en varias entrevistas en los medios de comunicación la búsqueda de líneas de crédito para ayudar a las pymes, si bien descartó que dichas medidas vayan a costar dinero a las arcas del Estado. Con ello, vendría a confirmar que se buscará el apoyo de la banca, la cual no está en condiciones de poderse negar, dada la ayuda recibida.
Respecto a las medidas aprobadas hasta el momento por el Gobierno, Solbes justificó «el poco impacto que están teniendo en la economía» a «que estamos al principio de su aplicación». En la clausura ayer del XI Congreso de la Empresa Familiar, el vicepresidente económico aseguró además que el Banco Central Europeo aún tiene «margen» para acometer nuevos recortes de los tipos de interés, gracias a que la inflación ha dejado de constituir un riesgo a corto plazo para la economía europea.
En su opinión, un relajamiento de la política monetaria sería crucial para relanzar la economía y el sistema financiero.


