Domingo, 09-11-08
J. M. C.
MADRID. La noche tuvo interrogantes antes, durante y después. Antes del encuentro hubo comida de las dos directivas donde Ramón Calderón y los suyos recibieron a uno de los hijos pródigos del club, Fernando Sanz, presidente del Málaga e hijo del ex presidente madridista, Lorenzo Sanz.
El dirigente madridista quiso tener un detalle con el malacitano y le regaló un poster del primer partido que jugaron ambos clubes en Primera División. Luego, Sanz se sentaría en el palco, primer ex jugador que lo hacía como presidente del equipo rival.
Y en la alineación madridista dos hombres cuestionados y mirados de reojo por la afición. El primero, Drenthe, que fue pitado ante la Juventus y en quien, sin embargo, Schuster quiso volver a confiar poniéndole en la banda izquierda.
Guti, Drenthe e... Higuaín
El otro protagonista fue Guti, que fue centro de atención durante toda la semana. El segundo capitán había pedido más compromiso a la plantilla tras la derrota ante los italianos, al tiempo que hizo una dura crítica sobre la calidad, escasa, de la plantilla. Al día siguiente los fotógrafos le pillaron a la salida de una discoteca a las cuatro de la mañana porque había ido a celebrar el cumpleaños de su mujer Arancha. Los periódicos catalanes aprovecharon la ocasión para descargar contra el canterano. En las afueras del Bernabéu la afición se mostraba indiferente ante la cuestión si bien señalaban la inoportunidad de la salida de Gutiérrez. Luego, durante el partido, la afición apenas recordó el incidente y tanto a Guti como a Drenthe les pitaron o aplaudieron más por sus respectivas actuaciones que por su reciente pasado. El que estuvo en el campo fue Duda, el enésimo jugador de un equipo que juega contra el Madrid al que se le retira una tarjeta y puede jugar contra los blancos. A él le hicieron el penalti.
El centro de atención, sin embargo, fue Higuaín, que con los cuatro goles marcados ayer ya lleva nueve y ha superado a Raúl, que llevaba cinco y estaba empatado con él. Además, el argentino está tan en racha que ha decidido ser el lanzador de los penaltis (mientras no esté Van Nistelrooy). Ayer casi alcanza a Morientes, que ha tiempo le marcó seis goles a Las Palmas y falló un penalti.




