Las quinielas incluyen también a algún republicano, como guiño a sus promesas electorales de bipartidismo
Posibles nombramientos
Robert Gates: El secretario de Defensa con Bush es también candidato para repetir con Obama. Otros nombres que suenan para este puesto son ex altos cargos de Clinton, como Richard Danzig y John Hamre.
Bill Richardson: El gobernador de Nuevo México ha sido desde el comienzo un firme aliado de Obama. Para este cargo también se piensa en el ex embajador Richard Holbrooke y en el senador demócrata Kerry.
Deval Patrick: El gobernador afroamericano de Massachusetts está en las quinielas para Justicia, al igual que Janet Napolitano, gobernadora de Arizona, y Tim Kaine, gobernador de Virginia.
Lawrence Summers: Las finanzas, con la crisis, son una manzana envenenada. Obama baraja personas experimentadas como Lawrence Summers, que ya ocupó el Departamento del Tesoro con Bill Clinton.
Robert F. Kennedy Jr.: Los Kennedy se olvidaron de Hillary. No es de extrañar que en el sobrino del ex presidente de los EE.UU., un abogado especialista en medido ambiente, se materialice la recompensa.
Bill Richardson: El gobernador de Nuevo México ha sido desde el comienzo un firme aliado de Obama. Para este cargo también se piensa en el ex embajador Richard Holbrooke y en el senador demócrata Kerry.
Deval Patrick: El gobernador afroamericano de Massachusetts está en las quinielas para Justicia, al igual que Janet Napolitano, gobernadora de Arizona, y Tim Kaine, gobernador de Virginia.
Lawrence Summers: Las finanzas, con la crisis, son una manzana envenenada. Obama baraja personas experimentadas como Lawrence Summers, que ya ocupó el Departamento del Tesoro con Bill Clinton.
Robert F. Kennedy Jr.: Los Kennedy se olvidaron de Hillary. No es de extrañar que en el sobrino del ex presidente de los EE.UU., un abogado especialista en medido ambiente, se materialice la recompensa.
Barack Obama tuvo acceso ayer por primera vez a toda la información privilegiada de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Hoy se reunirá con sus asesores económicos y la semana que viene se verá con George W. Bush en la Casa Blanca para hablar de seguridad y economía. Sin tiempo que perder, Barack Obama se ha embarcado en el vertiginoso ritmo de una transición presidencial. Periodo de trascendentales decisiones que incluye la selección de su equipo para la Casa Blanca, los quince departamentos que forman la cúpula de la burocracia federal y otros altos cargos con rango ministerial o especialmente visibles.
Las quinielas de favoritos que ya han empezado a circular reflejan el obligado pago de grandes favores electorales y el reciclado de algunas de las «viejas glorias» de la Administración Clinton. Pero también la incorporación del círculo más cercano de Obama procedente de Chicago, su base política. Además de una serie de personajes con guiños de bipartidismo y ajenos a Washington.
A tenor de la grave situación económica, clave de su triunfo electoral, se espera que Barack Obama anuncie primero la persona que tomará las riendas del Departamento del Tesoro. El nombre que más suena es el de Lawrence Summers, que ocupó ese mismo puesto con Clinton. Pero también se mencionan otras opciones como Timothy Geithner, presidente de la Reserva Federal en Nueva York.
Por lo que respecta al Departamento de Estado, la lista de aspirantes aparece dominada por tres nombres: Bill Richardson, gobernador de Nuevo México que en las primarias respaldó a Obama en vez de a Hillary pese a los altos cargos ocupados durante la Administración Clinton; el senador John Kerry, candidato demócrata a la presidencia derrotado hace cuatro años; y Richard Holbrooke, ambicioso ex embajador ante la ONU. El elegido tendrá que «aguantar» toda la experiencia en política internacional del vicepresidente electo Joe Biden.
Para el Pentágono se especula con mantener al actual secretario de Defensa, Robert Gates, con el fin de asegurar una cierta continuidad a corto plazo. Otras posibilidades incluyen ex altos cargos como Richard Danzig o John Hamre; senadores demócratas como Jack Reed o Jim Webb; o republicanos críticos con la Administración Bush como el senador Chuck Hagel.
El Departamento de Justicia, tras las polémicas acumuladas durante la Administración Bush, se presenta como un puesto decisivo. La lista de posibilidades mencionadas incluye varios gobernadores demócratas: Tim Kaine de Virginia, Janet Napolitano de Arizona y el afro-americano Deval Patrick, de Massachusetts. Aunque no se descartan ex altos cargos como Eric Holder o Jamie Gorelick.
Otros nombramientos anticipados son la jefatura de la Agencia de Protección Medioambiental que podría ser ofrecida a Robert F. Kennedy Junior. Para el visible puesto de secretario de Prensa de la Casa Blanca también ha trascendido el nombre de Robert Gibbs, destacado ayudante de Obama durante la campaña.

