El rey Mohamed VI insistió anoche en un discurso a la nación con motivo del aniversario de la Marcha Verde en que el plan de autonomía es lo más lejos que está dispuesto a llegar para resolver el conflicto del Sahara Occidental. Ese plan, que presentó Marruecos en Naciones Unidas en 2006, ha sido rechazado por el Frente Polisario.
Algunos países como España, Francia y Estados Unidos lo consideran como un buen punto de partida para negociar aunque cierre la puerta al derecho de autodeterminación que, según la ONU, tienen los saharauis.
En este sentido el soberano se refirió a una «regionalización avanzada y gradual, que englobe todas las regiones de Marruecos, con la región del Sahara marroquí a la cabeza», ya que Rabat considera a este territorio como de su soberanía. Una «comisión consultativa pluridisciplinar» se encargará de este proyecto, añadió el monarca sin referirse en ningún momento a reformar la Constitución e insistiendo en la «unidad del estado de la nación y del territorio».
Marruecos conmemoró ayer la Marcha Verde con la que más de 350.000 ciudadanos espoleados por el rey Hasán II ocuparon en 1975 el Sahara Occidental que los españoles abandonaban, sin dar la posibilidad a los saharauis de autodeterminarse, como reclamaba la ONU desde hacía años.
El soberano se refirió a una «regionalización avanzada y gradual, que englobe todas las regiones de Marruecos, con la región del Sahara marroquí a la cabeza»
Pero el tono épico con el que se refería ayer alasunto la Prensa marroquí dista mucho de lo que piensan los independentistas del Frente Polisario. El presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, puso ayer fin a su visita a las Naciones Unidas en Nueva York, donde, una vez más, ha expresado a su secretario general, Ban Ki Moon, su preocupación por el bloqueo del proceso de autodeterminación y el castigo cotidiano que sufren los derechos humanos en el territorio que controla Marruecos.
Moon debería decidir en los próximos días quién será el sucesor del holandés Peter Van Walsum como su enviado especial para el conflicto. El nombre del estadounidense Christopher Ross saltó hace semanas a la palestra y cuenta con el visto bueno del Polisario pero no de Rabat. Según Abdelaziz, en palabras recogidas por la agencia de prensa saharaui, Marruecos usa «todo tipo de tácticas dilatorias para retrasar el anuncio del nombramiento del enviado».