Miércoles, 05-11-08
Uno de los puntos más conflictivos de esta reforma del sistema de financiación de las televisiones públicas en Europa es la redefinición del traído y llevado concepto de «servicio público». La Comisión Europea quiere hacer extensivo a todos los países europeos el actual modelo de la cadena de televisión británica pública BBC que, antes de emitir un nuevo programa o servicio, hace una especie de «examen de servicio público» con espectadores reales, de modo que se compruebe sobre el terreno si los nuevos contenidos interesan o no a los ciudadanos, que es la idea fundamental que subyace en el concepto de «servicio público». Entre los países que ya han puesto sistemas de control de calidad de las televisiones públicas similares están Alemania, Irlanda y Bélgica. El concepto de fondo es que si una televisión se dedica a hacer programas que no son de interés público, bien por su bajo contenido cultural o porque no responden al concepto inicial del término, dejen de recibir dinero de las arcas públicas y así, de paso, no incurran en competencia desleal con el resto de cadenas.


