El catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramón Llull, Santiago Niño, anticipó en 2006 que el tsunami económico y social se desencadenaría por «las elevadas tasas de endeudamiento»
Domingo, 02-11-08
Los expertos que vaticinan que en 2010 se verá luz al final del túnel, mejor que se aparten, porque se tratará de la locomotora de la verdadera crisis. Así lo predijo Santiago Niño el 5 de marzo de 2006 en ABC y, lamentablemente, el tiempo le está dando la razón. Niño asegura ahora que estamos ante un «crash» de mayores dimensiones que el de 1929 y que el mundo no empezará a remontar hasta 2015. Una recuperación que, en el caso de España, no llegará hasta 2018, debido a la escasa calidad de su Producto Interior Bruto (PIB).
Por las similitudes con la gran recesión del 29, al catedrático no le extrañaría que se legalizara la marihuana, al igual que entonces se levantó la «ley seca» en Estados Unidos «para que la población ahogara sus penas en alcohol». Niño maneja datos, como el crecimiento de los ingresos personales en Estados Unidos, que este año ha sido el menor desde 1947, para subrayar los cambios de tendencia.
Entre los pronósticos del profesor, destaca que el Ibex se situará a principios de 2010 en 5.500 puntos, y que el próximo día 14, en Washington, los países que cuentan en la economía global (sin España) «se limitarán a cortar la cinta de un proceso deliberativo entre expertos cuyas medidas no empezarán a aplicarse hasta el año 2013».
El catedrático anticipa que en Washington ocurrirá igual que en la Conferencia de la ONU en Bretton Woods en 1944. Entonces, las conversaciones empezaron en plena segunda guerra mundial, en 1942, y terminaron dos años más tarde, pero las medidas desplegadas no empezaron a surtir efecto hasta 1950, cuando EE.UU. comenzó a salir de la depresión.
Para el profesor, la situación actual es de mera «precrisis», ya que la verdadera crisis arrancará a mediados de 2010. Tres años más tarde, el mundo empezará a remontar, coincidiendo con la aplicación de las medidas que se decidan tras la conferencia de Washington. Una cumbre en la que España «no estará o estará en un rincón, al igual que no estuvo en la Conferencia de Viena de 1815, cuando se fundó el capitalismo».
Niño asegura que lo que refundarán los países del G-20 en el plazo de doce días «ya no se le podrá llamar capitalismo, porque lo fundamental será la productividad y la eficiencia en el consumo de bienes escasos como el petróleo o el agua, que tendrán que ser regulados».
No será el fin del mundo, pero sí «el fin de la era del individualismo, que dará paso a un pensamiento en términos colectivos». Un escenario en el que el experto pronostica que el papel de los estados retrocederá, mientras será creciente el rol de las grandes multinacionales: los técnicos irán desplazando a los políticos en favor de la meritocracia, por lo que «la mujer tendrá una verdadera oportunidad de igualdad real».

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...