Al final, el Gobierno socialista no ha tenido más remedio que modificar los aspectos más polémicos de la Ley de la Carrera Militar, cuyo intenso malestar se extendía cada día más por todos los Ejércitos y amenazaba con provocar una auténtica batalla laboral y judicial en los cuarteles. Y lo ha hecho «in extremis», a través de una enmienda presentada el miércoles por el Grupo Parlamentario Socialista a la Ley de Presupuestos Generales del Estado, enmienda que, con casi total seguridad, saldrá adelante con el apoyo de la mayoría de los grupos políticos.
La clave de este paso atrás del Gobierno, que ha llenado de satisfacción a miles de militares afectados, está en la enmienda número 73, que «modifica la disposición adicional decimoquinta del proyecto de Ley de Presupuestos». Una disposición, como adelantó ABC en su edición del 30 de septiembre, con la que se daba un primer paso para la solución del problema y se autorizaba al Gobierno a modificar las plantillas para el ciclo 2008-2009 y permitir así que los militares afectados ascendieran antes de la integración de las dos escalas de oficiales (Escala Superior y Escala de Oficiales) en una única de nueva creación. Esta disposición de última hora trataba de evitar que oficiales más recientes se pusieran por delante en el escalafón de otros con mayor antigüedad.
Es el segundo intento del Gobierno para mejorar la ley. Primero introdujo una disposición adicional en los Presupuestos, que ahora ha vuelto a enmendar
Primera medida insuficiente
Pero esta primera medida, anunciada por la ministra de Defensa en su comparecencia en el Senado el 1 de octubre, ha resultado insuficiente, ya que sólo solucionaba los problemas de un grupo de militares. Por ello, y en un segundo intento por evitar más críticas y nuevos recursos judiciales (302 oficiales de la Armada habían presentado ya un recurso judicial ante la Audiencia Nacional), el Grupo Socialista propone una nueva redacción de esta disposición adicional decimoquinta, que habla ya de modificar la Ley de la Carrera Militar en tres aspectos.
La primera modificación que proponen los socialistas es la disposición transitoria primera y que supone la modificación de las plantillas del ciclo 2008-2009 y extender hasta el siguiente periodo cuatrienal de plantillas reglamentarias el proceso de ajuste establecido en el apartado 1 de esta disposición. Con estos cambios, las fuentes consultadas por ABC indican que «se permiten los ascensos que el Ministerio de Defensa se había comprometido a llevar a cabo, en mayor número dentro de la Armada. Estos ascensos son necesarios para igualar los realizados este verano por 190 tenientes /alféreces de navío de la Escala de Oficiales, que ascendieron al empleo de capitán /teniente de navío con menos tiempo de permanencia que los tenientes/alférez de navío de la Escala Superior. También son necesarios para igualar los tiempos de empleo en los tres Ejércitos, donde la Armada lleva un retraso de unos dos años», añaden.
«Soluciona, en gran medida, las flagrantes injusticias reclamadas respecto a la antigüedad entre oficiales de ambas escalas a integrar»
El segundo cambio afecta a la disposición transitoria cuarta de la Ley de la Carrera Militar. Esta modificación impide que ningún militar más moderno pueda superar en el escalafón a otro con más antigüedad. Entre otras mejoras, los afectados afirman que esta modificación «soluciona, en gran medida, las injusticias reclamadas respecto a la antigüedad entre oficiales de ambas escalas a integrar, y las flagrantes injusticias que se generaban al aplicar una fórmula generalista a los tres Ejércitos, con independencia de la naturaleza de los miembros que la formaban».
Finalmente, el tercer gran cambio se refiere a la disposición transitoria séptima y afecta a los suboficiales. Con esta modificación, las fuentes militares consultadas aseguran que «se evita que suboficiales en la reserva asciendan a oficial antes que suboficiales más antiguos en el empleo de suboficial. Es decir, no habrá saltos de suboficiales más modernos a suboficiales más antiguos».
A la vista de esta revolución total en la Ley que diseñó José Bono, el portavoz socialista de Defensa, Jesús Cuadrado, asegura que responde al compromiso de esta formación política con los militares, a los que transmitieron que «la más mínima distorsión que pudiera producirse en la aplicación de la Ley sería corregida».