Jueves, 30-10-08
LONDRES. Tras un inusitado número de quejas (anoche llegaban a las 20.000 y seguían aumentando) y la poco habitual intervención del primer ministro reclamando que la BBC tome medidas ante una «inapropiada e inaceptable conducta», la Corporación británica de radio y televisión anunció ayer la suspensión de dos de sus presentadores estrella por haber grabado comentarios obscenos en el contestador automático de un actor. Al cierre de esta edición, Russell Brand acababa de presentar su dimisión.
En los desafortunados comentarios, emitidos en un programa de radio, el citado comediante Russell Brand y el conductor de «shows» Jonathan Ross, la estrella mejor pagada de la BBC, aseguraban en tono jocoso que Brand se había acostado con la modelo Georgina Baillie, de 23 años y nieta del actor Andrew Sachs, de 78, muy conocido en el Reino Unido por su papel en la mítica comedia «The Fawlty Towers», en la que hacía de un cateto camarero español llamado Manuel.
Enorme escándalo
El director general de la BBC, Mark Thompson, ha tenido que suspender unos días de vacaciones y regresar a Londres para afrontar la situación, ante el enorme escándalo organizado. «Este gran lapsus de gusto por parte de los presentadores y del equipo de producción ha encolerizado a quienes pagan el canon», dijo ayer en un comunicado. Thompson pidió perdón a Sachs y su familia por lo ocurrido.
Las disculpas expresadas por Brand y Ross no han bastado, y el regulador británico, Ofcom, ha abierto una investigación sobre el proceso de producción del programa y podría imponer una importante multa a la BBC por fallar en el código de conducta.
La emisión se realizó el 18 de octubre y pasó desapercibida (sólo hubo dos quejas); la historia alcanzó notoriedad cuando fue desvelada el pasado domingo por el «Mail on Sunday», cuyo grupo periodístico ha reclamado la expulsión de la BBC de ambos presentadores.
Esto último también ha sido exigido por Georgina Baillie, la modelo a quien estos días los tabloides británicos no dejan de reproducir en fotos algo subidas de tono. «Ya era suficientemente pésimo grabar esas cosas en el contestador de mi abuelo, pero sorprendentemente la BBC lo juzgó digno de emitir cuando podían haberlo parado. Alguien en un puesto alto de la BBC debió de decidir que era divertido y adecuado para una radio de ámbito nacional. Han mostrado una horrosa falta de juicio», ha declarado.
Los polémicos comentarios, que duraron unos diez minutos, se produjeron cuando al grabar su programa Brand llamó por teléfono al actor Andrew Sachs. Al parecer habían convenido que sería entrevistado, pero Sachs no se encontraba en casa. Entonces tanto Brand, como Ross, que estaba en el estudio como invitado, comenzaron a hacer bromas.
«¡Se ha follado a tu nieta!», dijo Ross riéndose. «Lo siento, me disculpo, Andrew. Me he excitado, ¿qué puedo decir? Simplemente me ha salido», añadió. A esto Brand agregó: «Andrew Sachs, no hice nada con Georgina. ¡Oh, no, he revelado que sé su nombre!».
¿Todo eran chistes?
Después de decir que todo eran chistes, Brand continuó insistiendo en la primera versión: «Vale, mira, la verdad Andrew es que te estoy llamando para pedir si puedo casarme con ella». Y más adelante: «He dicho cosas que no debía, como que tuve sexo con tu nieta. Pero fue un sexo consentido y maravilloso».
No es la primera vez que Ross provoca quejas del público. En 2006, preguntó al líder del partido conservador, David Cameron, si tenía fantasías sexuales sobre Margaret Thatcher. Ese año, Ross firmó un contrato con la BBC por el que cobrará unos 22 millones de euros hasta 2010.


