Valoración:
Su reivindicación sigue siendo la misma que hace años: luchar contra la contaminación acústica y medioambiental de los aeropuertos y del tráfico aéreo, algo que, en el caso de Madrid, se solucionaría según Luis Ramírez Vera, presidente de la «Plataforma Nacional de Afectados por el Impacto del Tráfico Aéreo», con «reducir el número de rutas de salida y de entrada, cerrar Barajas por las noches y redireccionar vuelos hacia otros aeródromos, o incluso crear nuevas instalaciones a mayor distancia del núcleo urbano».
De hecho para la Asociación -que por primera vez desde ayer reúne a todas las agrupaciones de perjudicados por la contaminación aérea del país-, insiste en que «la ampliación del aeropuerto de Madrid-Barajas fue un grave error desde el principio». «Barajas es de los más grandes aeródromos de Europa y con mayor tráfico de aviones, debería estar más lejos».
«En todas las grandes capitales de Europa se ha creado un segundo aeropuerto lejos del centro de la ciudad. En Madrid, sin embargo, han hecho todo lo contrario, está tan cerca del centro que se ha quedado encajonado incluso entre dos calles de la ciudad, la M-30 y la M-40».
Además para la nueva plataforma, tanto en configuración norte como sur, el aeropuerto es molesto para muchísimas poblaciones. «En configuración norte, con la ampliación, AENA abrió una nueva ruta, el radial 322, que sobrevuela numerosas zonas pobladas, como urbanizaciones de San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Colmenar Viejo, Soto del Real y Bustarviejo, todas poblaciones en los límites del Parque Nacional del Guadarrama. AENA ha proyectado esa ruta sobre poblaciones que ya existían, sin ruido, desde hace más de 30 años».
Encima el radial, continúan, «atraviesa la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) del Monte de Viñuelas, donde anidan especies tan protegidas como el águila imperialy se infringen numerosísimas protecciones medioambientales». Los aviones, prosiguen, «ya han impactado con grandes aves y han tenido que verter queroseno para poder hacer aterrizajes de emergencia. Un día un ave entrará en un motor y un avión caerá sobre alguna población cercana».
Son muchas horas fastidiados por el ruido de los aviones que sobrevuelan sus casas, y poca o ninguna la atención según ellos hace de este problema la administración. Concienciar a la sociedad y a los poderes públicos será desde ahora el objetivo de esta la Plataforma, que de momento cuenta con 150.000 asociados y que en breve espera sumar muchos más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...