Miércoles, 29-10-08
Ayer se aprobaron los Presupuestos de la Generalitat 2009, por un total de 36.985,1 millones de euros para el conjunto del sector público. Unas cuentas marcadas por la crisis, que contemplan la destrucción de 54.900 puestos de trabajo en Cataluña, en un contexto que el consejero de Economía, Antoni Castells, no dudó en definir como de recesión. Pese a ello, el vicepresidente Carod-Rovira, confirmó ayer que la Generalitat abrirá una nueva delegación en Nueva York. Lo hizo en el transcurso de una visita oficial a esta ciudad para inaugurar una muestra de Joan Miró en el Moma.
La respuesta del Gobierno catalán a la crisis no ha sido otra que echar mano de la deuda pública hasta el límite del 1% que establece la Ley de estabilidad presupuestaria. De este modo, la Generalitat contará con un presupuesto total de 23.086,7 millones de euros, de los que 21.141,2 corresponden a ingresos propios y 2.127,8 a deuda financiera.
El tripartito contempla una caída de los ingresos de la Generalitat por tributos propios del 24,1%, forzada por la drástica reducción de los ingresos por el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentales —que dependen directamente del sector inmobiliario— y que caerá un 46% según los Presupuestos de la Generalitat.
En conjunto, Castells prevé una reducción del 4,4% de los ingresos de la Generalitat, un total de 995 millones de euros. Todo ello con el actual modelo de financiación en situación de prórroga técnica.
Ese endeudamiento permitirá a la Generalitat aumentar las inversiones en las políticas consideradas prioritarias como la partida destinada a Acción Exterior, puesto que el Gobierno catalán inaugurará en enero nueva sede en Nueva York. Lo anunció el vicepresidente catalán que argumentó la apertura de la nueva delegación —la cuarta inaugurada por Carod desde que volvió a la Generalitat de la mano del segundo tripartito— para «actuar en los ámbitos de interés» en Estados Unidos, Canadá y la ONU.
Tras la creación de las sedes de Berlín, Londres y París —todas bajo la responsabilidad de Josep Lluís Carod-Rovira, que «colocó» a su hermano, Apel.les Carod, en París— el ejecutivo autonómico aprobó la creación de la nueva legación en Nueva York en septiembre, aunque aún se desconoce dónde se instalará la nueva sede, en una de las zonas más exclusivas del mundo.
Aunque el decreto no incluye memoria económica del proyecto, la Generalitat ha dedicado a las sedes de Berlín y Londres una media de 90.000 euros anuales sólo para sufragar el coste de puesta en marcha del espacio físico de la sede. Además está el coste del personal, que en el caso de los delegados de la Generalitat en el exterior, con rango de director general, supone un sueldo bruto de 87.596 euros anuales. En conjunto, la proyección exterior le ha costado a la Generalitat 180.000 euros en el último año. Tras la apertura de la sede catalana en Nueva York, la Generalitat quiere crear nuevas delegaciones en México y Argentina antes de finalizar la presente legislatura. El Gobierno catalán cuenta además con una representación en Bruselas. La Generalitat ya tenía presencia en Nueva York desde 1987 a través de las oficinas de promoción comercial del Copca y el Cidem.
El optimismo del presidente
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, aseguró por su parte en Vigo que los gallegos están «capacitados para superar esta crisis y para salir de ella más fortalecidos y mejor equipados para el mundo que viene». «En otras ocasiones lo hemos pasado peor y siempre conseguimos salir adelante», señaló.

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