
J. M. SERRANO Carlos Arenillas, ex alto cargo de la CNMV y de Intermoney
Miércoles, 29-10-08
La unión de las cajas de Castilla y León cuenta desde esta semana con un nuevo y polémico protagonista. Intermoney, vivero de cerebros económicos del Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero, ha recibido el encargo de asesorar a las entidades castellano leonesas en el que, sin duda, será uno de los pasos financieros más importantes del futuro de la región y de sus cajas de ahorros.
El jugoso contrato de asesoría recibió el visto bueno definitivo en una reunión mantenida, coincidiendo con la celebración del XI Congreso regional del PP, la semana pasada y a las que asistieron, entre otros, José Pérez, presidente no ejecutivo de Intermoney, Tomás Villanueva, vicepresidente del Gobierno regional y consejero de Economía, Carlos Arenillas, ex vicepresidente de la CNMV y fundador de Intermoney, además de varios dirigentes de la Caja de Burgos.
El clima de entendimiento político que invade Castilla y León en lo que a su unión financiera se refiere es una de las bazas más importantes con que cuenta el proyecto que, de hecho, avanza con mayor celeridad de la inicialmente prevista.Incluso los responsables económicos del PP y de la Junta han apresurado desde el lunes las reuniones para que esta misma semana quede sellado el pacto entre los dos grandes partidos que hará posible la integración.
A la segunda, la vencida
Pero esta no es la primera vez que la unión financiera de Castilla y León está a punto de materializarse. Populares y socialistas sellaron hace meses un acuerdo sobre un modelo de unión llamado de «cooperación reforzada», una idea que no terminó de agradar al Banco de España, desde donde se sigue con especial atención cada movimiento de integración que ocurre en el sector.
A la vista de los resultados, la propuesta del «Grupo Cajas de Castilla y León» ideada en Intermoney ha debido encandilar al supervisor español, pues el anuncio público del proyecto lleva implícita la tutela técnica del gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Lo cierto es que las relaciones entre la institución financiera y la compañía son fluidas y amistosas. De hecho, se da la circunstancia de que José Pérez fue director general del Banco de España, y su nombre ha estado en varias quinielas para cargos de responsabilidad desde que Rodríguez Zapatero llegó al poder.
Fuentes oficiales de Intermoney reconocieron que el grupo «trabaja con más de cicuenta entidades financieras españolas, entre ellas con las cajas de Castilla y León» pero declinaron hacer declaraciones respecto a este contrato por razones de «confidencialidad».


