
EDUARDO MANZANA Miguel Barceló, en una imagen de archivo captada en Valencia
Lunes, 20-10-08
POR M. CONEJOS
VALENCIA. La festividad del 9 d´Octubre pasado se vio empañada por la lluvia y hubo algún intento, baldío, de que la ensoñación pancatalanista de los «Carod-Rovira boys» tuviera un protagonismo del que carece en la sociedad valenciana.
Una gran bandera estelada de carácter independentista se desplegó desde un edificio contiguo a la fachada principal del Ayuntamiento con la intención de que la Real Senyera pasara por debajo de ella.
Los que allí se asomaron al balcón, jóvenes de JERPV, la sucursal autonómica de las juventudes de ERC, saltaban, aplaudían y provocaban al personal en su intento de hacer ver, sin lograrlo, (a través de Canal 9) que esa enseña representa el sentir de los valencianos.
La portavoz de JERPV, Anna Peña, entiende que los insultos que recibieron por parte de los que se negaban a que la Real Senyera pasara por debajo de la estelada, se corresponden con un problema de convivencia pacífica que se arrastra desde hace muchos años. Peña explica que la acción fue simplemente «una expresión democrática de nuestra voluntad de seguir construyendo unos Països Catalans libres».
Precisamente de eso se trata, de que es su voluntad exclusiva y no la del 99% de los valencianos la que expresaron, porque si aludimos a su cita democrática se puede comprobar como ERPV en las últimas elecciones autonómicas obtuvo la escalofriante cifra de 11.756 votos, lo que se corresponde con el 0,5% del censo electoral.
Acciones como ésta conducen más aún hacia el bipartidismo que parece avanzar sin freno en la Comunidad y que define al electorado de las tres provincias como centrista.
La llamada a realizar esta demostración de «fuerza» se realizó desde la web de ERC el 5 de octubre donde se llamaba a acudir a la celebración del 9 d´Octubre para protestar contra lo que tildan de «apartheid lingüístico» que perpetua el Consell de Francisco Camps.
Desde estas líneas también se analizó que las balanzas fiscales «demuestran que el Estado español expolia a los Països Catalans» (donde incluyen Alicante, Valencia y Castellón). Finalmente ERC aboga porque «Ahora toca independencia» y firma su convocatoria en el «País Valencià, Països Catalans, 9 d´Octubre 2008». Sobran las palabras, faltan las ideas.

