
Abandona Valdebebas a toda prisa después de completar el entrenamiento y de atender a ABC. Íker Casillas es un personaje que vive en un permanente carrusel. Tiene una agenda repleta de compromisos, que maneja con una naturalidad pasmosa. Se muestra contento por el triunfo del sábado en el Manzanares, a la vez que se queja del colegiado.
-El Calderón se ha convertido en un «chollo» para ustedes.
-No es para tanto. Simplemente estamos atravesando una racha buena. Al Atlético le pasa lo mismo que a nosotros cuando vamos al campo del Deportivo. Siendo titular nunca he perdido con el Atlético.
-Parece que les gusta vivir en el alambre en lugar de resolver los partidos por la vía rápida.
-Nos hemos visto en esa situación en algunos partidos. Nos pasó el sábado y ante el Betis. No sentenciamos y al final se nos complicó la vida. Ante el Atlético hicimos un partido serio, con el equipo ordenado... No supimos rematarlo porque no estamos acertados ante el gol. Y no va a ser siempre igual. Algún día no podremos resolver y lo lamentaremos.
-Con Van Nistelrooy en el campo siempre hay una garantía.
-Es ahora mismo uno de los jugadores más en forma de la plantilla. Es una de las piezas fundamentales dentro del equipo. Como renunció a jugar con su selección está más fresco y muy centrado en su trabajo. Es muy profesional. A lo mejor su juego no es tan vistoso como el de Ronaldo, Morientes o Batistuta, pero todo lo que le llega lo manda dentro de la portería. Tiene un cañón de precisión.
-¿Por qué reciben la mayoría de goles en jugadas a balón parado?
-Somos un equipo muy goleador y también uno de los más goleados. Tenemos desajustes en ese tipo de jugadas que no son normales. En un penalti o en una falta bien ejecutada te pueden meter un gol, pero lo que me preocupa son los que recibimos en los saques de esquina. Hacemos una defensa mixta, con jugadores al hombre y otros libres en zonas estratégicas, una distribución que debería ser suficiente para defender con más eficacia.
-Siempre habla de humildad para estar en la pelea por los títulos. ¿Hay más en este vestuario que en el de la etapa galáctica?
-Es diferente. Los compañeros son diferentes, las relaciones son distintas. Entre 1999 y 2003 hubo un equipo muy unido. Una piña. Del 2003 al 2006 hubo demasiadas grietas que nos perjudicaron mucho.
-¿Y cómo con tanto contratiempo se pueden encadenar dos Ligas seguidas?
-Ante todo por necesidad. Cuando ganamos la primera con Capello nos quitamos un peso de encima. La conseguimos poniendo mucha ilusión, entrega y algo de suerte. La del año pasado fue porque logramos consolidar un bloque. Fuimos un equipo y ofrecimos momentos de buen fútbol.
-Mantienen el esqueleto y han llegado pocos refuerzos.
-No crean que sean tan pocos. Compañeros como De la Red y Javi García se han ganado el derecho a regresar como uno más. Y Van der Vaart es un jugador contrastado. Creo que aportan mucha juventud a un bloque que tiene experiencia y veteranía.
-¿Hay madera para luchar por los títulos en juego?
-Sí. Y lo digo con rotundidad. El equipo sabe a qué juega y se está mostrado bastante sólido. Tenemos las coordenadas para estar bien situados en todos los frentes.
-¿Y le gusta el juego que hace su equipo?
-Ahí están las temporadas para comparar. Es difícil asegurar que sea la mejor. La etapa de Ronaldo y de Zidane jugamos bien al fútbol, pero también sufrimos. Ahora es diferente, pero estamos jugando bien.
-¿Por qué se enoja tánto cada vez que recibe un gol?
-Me expreso así. Me da rabia cuando nos hacen un gol, porque hemos cometido un error. Si es un acierto del rival, me callo y lo valoro.
-Ahora chilla más a sus compañeros.
-Por mucho que me cabree no me gusta hacerlo. Quizás me sale porque soy uno de los veteranos.
-¿Con 27 años ya se considera un veterano?
-Llevo diez años en Primera. Y a veces me siento mayor. Mucha gente me dice que soy un chaval cuando conoce mi edad, pero llevo mucho trajín encima. Y esto conduce al cansancio mental.
-¿Se divierte más jugando con el Madrid o con la selección?
-Son sensaciones diferentes. En el Madrid estamos más acostumbrados a convivir con los títulos. Y eso no pasaba con la selección. Ahora disfrutamos y nos divertimos.
-¿Cómo encajó las palabras de Fernando Torres sobre el Balón de Oro?
-Lo hablé con Fernando y todo está claro y zanjado.
-¿Cree en estos títulos?
-Un día, creo. Otro, no creo. Sólo sé que hay gente como Raúl, Roberto Carlos o Maldini que lo merecieron y no lo tienen.
-Su asignatura pendiente sigue siendo Europa.
-Lo sabemos. Pero tampoco podemos obsesionarnos con el título de la «Champions». Sabemos y asumimos que el madridismo no se conforma con un título. Estamos pasando una mala racha. En su día estuvimos 32 años sin ganarla. Y nos costó superarlo.
-Mañana se miden a un Juventus en baja forma.
-Vienen de una situación compleja. Han mantenido el bloque, cimentado en jugadores veteranos. En Europa no se perdonan los errores aunque haya mucha diferencias sobre el papel. Y el Juventus es un grande.
-No se verá las caras con Buffon, que está lesionado.
-Estoy acostumbrado al debate. Es cuestión de gustos. Me llevo bien con él.
-¿Habría mirada por encima del hombro por lo de la Euro?
-No. Nunca. Él es campeón del mundo. No me gusta mirar a nadie por encima del hombro. Los que me conocen saben que no va conmigo este tipo de actitudes.





