Martes, 14-10-08
M. ASENJO
MADRID. Más de 170 profesores de todos los niveles de enseñanza, procedentes de las 17 comunidades autónomas y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, han analizado las posibles repercusiones de la adaptación de las titulaciones docentes al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
En unas jornadas organizadas por el sindicato de profesores ANPE, los docentes han concluido que el real decreto de ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales «plantea interrogantes y conlleva consecuencias que pueden constituir un paso atrás en la dignificación docente y en el diseño de una carrera profesional». No obstante, los participantes en el seminario han expresado su confianza en que «el futuro desarrollo normativo del real decreto se esfuerce en resolver estos desajustes».
Las preocupaciones de esta organización sindical se concretan en «la desaparición de especialidades de Magisterio necesarias para el sistema educativo», ya que, a partir de 2011, «únicamente existirán las especialidades de Maestro de Educación Infantil y Maestro de Primaria y especialidades actuales, para las que se requiere una formación excelente como Educación Física, Inglés y Música, se convierten en cualificaciones sin que se especifique cómo se obtendrán».
Supresión de carreras
En opinión de esta organización sindical, «la nueva ordenación hará desaparecer también las especialidades de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, ambas claramente necesarias en un sistema educativo como el español, que escolariza a un altísimo número de alumnos con necesidades educativas especiales».
Por este motivo, ANPE considera que esta vuelta a los parámetros de los «maestros generalistas, que parecían ya superados, no va a contribuir a la dignificación de la tarea docente ni a la consecución de una verdadera carrera profesional para los docentes españoles».
Acerca de la preparación pedagógica de los graduados que pretendan ejercer como profesores en los niveles de Secundaria (ESO y Bachillerato), las conclusiones de las jornadas revelan que «sigue siendo insuficiente para abordar los retos a los que debe enfrentarse un profesor en las aulas».
Otro aspecto que inquieta a los docentes es el de «la ausencia de financiación prevista para la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior», que, por sus dimensiones y características, será costoso. «El cambio de modelo educativo previsto por el Proceso de Bolonia exige cambios metodológicos en el aprendizaje, que requieren grupos más pequeños de alumnos y mayor número de profesores», se destacó en las reuniones. Y, en consecuencia, «es imposible llevarlo a cabo sin una financiación suficiente».
En este contexto, los profesores recuerdan que «el porcentaje de Producto Interior Bruto (PIB) destinado en España a las universidades es aproximadamente del 1,2 por ciento, y a la educación en general, del 4,8 por ciento, ambos muy por debajo de la media de los países de la OCDE».
Requisitos mínimos
Para ANPE «la convergencia con Europa debe diseñar una formación inicial excelente para el profesorado, que sirva para engarzar mejor los distintos niveles educativos, en particular la Formación Profesional de grado superior, y para que las titulaciones académicas se ajusten a las demandas sociales». Es decir, que el EEES «sólo tendrá sentido si, además de todo ello, sirve también para dignificar al profesorado».

