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Lunes, 13-10-08
ANGEL MARÍN
BARCELONA. Chimeneas sí, chimeneas no. La suerte de las tres torres de la central térmica de Fecsa-Endesa -que forman parte del «sky line» de Barcelona y de la comarca del Barcelonés Nord- está en manos de los 33.000 habitantes de Sant Adrià de Besòs. El alcalde, el socialista Jesús Maria Canga, convocará a sus convecinos mayores de 16 años a participar en la consulta popular, que se celebrará entre el 17 y 23 de noviembre, sobre el futuro de las tres chimeneas. Con esta convocatoria, Canga cumple con su compromiso electoral de celebrar un referéndum, cuyo resultado será vinculante, pese a la fuerte división ciudadana entre defensores y detractores de las tres torres.
El primer edil es, en principio, partidario de conservarlas siempre y cuando su mantenimiento no cueste «ni un euro» a las paupérrimas arcas del Consistorio, ya que la inversión en políticas sociales es una necesidad en un municipio con barrios degradados social y urbanísticamente, como La Mina o La Catalana.
Pregunta con matiz económico
Quizás por ello, el equipo de gobierno pretende que en la pregunta del referéndum se incluya este matiz económico que, a su entender, no cambiará el resultado. El alcalde de Sant Adrià, acompañado por la concejal de Participación, María del Carmen Rodríguez, presentarán hoy los detalles del proceso de consulta ciudadana sobre el futuro de las tres torres.
Barcelona Regional, una empresa pública que desde hace años marca las pautas de la planificación y del diseño urbanístico en el área metropolitana, apuesta por conservar las tres chimeneas de Sant Adrià. «Porque tienen muchas posibilidades de transformación y porque es un patrimonio industrial singular y diferenciador de la ciudad y de toda la comarca», argumenta, Juan Carlos Montiel, director-gerente de esta agencia urbanística. Montiel asegura que la estructura de las torres se encuentra «en perfecto estado» y permite «hacer lo que quieras» en su interior -la sala de turbinas tiene 90 metros de altura y 5.600 metros cuadrados de planta- después de sacar la maquinaria de la central térmica.
Posibles usos
Entre los posibles usos de este obsoleto recinto industrial, propuestos por Barcelona Regional, destaca el proyecto de convertirlo en un gran centro de arte -similar a la «Tate Modern» de Londres, uno de los museos más importantes del mundo emplazado en una antigua fábrica-; o bien, en un hotel de lujo más alto que el Arts de la Villa Olímpica, ya que las tres chimeneas alcanzan los 190 metros de altura.
En los 60.000 metros cuadrados también se podrían contruir pisos, oficinas, escuelas,polideportivo con piscinas... «Queremos que se conserven no sólo por estética, sino para que reviertan en beneficio de la gente, con usos sociales y culturales», afirma Roger Hoyos, miembro de la plataforma ciudadana para la conservación de las tres chimeneas.
Fecsa-Endesa, por su parte, es partidaria de la demolición cuando la central térmica cese su actividad en 2010 si no hay ningún comprador institucional o privado. La compañía eléctrica quiere que las administraciones catalanas recalifiquen los viejos terrenos industriales -80.000 metros cuadrados de superficie situados a primera línea de mar- para construir viviendas, la mitad de protección oficial.
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