Los líderes europeos se han reunido en París para a la crisis financiera mundial
Más información
Actualizado Lunes, 13-10-08 a las 02:32
Los jefes de Estado y de Gobierno de los países de la Eurozona han acordado hoy capitalizar los bancos comunitarios en dificultades con fondos públicos y garantizar al menos hasta finales de 2009 los préstamos interbancarios con el objetivo de reactivar este mercado, que en la actualidad se encuentra paralizado por la desconfianza entre las entidades, según anunció el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
"Los Gobiernos de la zona euro otorgarán garantías públicas a las operaciones de refinanciación bancaria. Este dispositivo temporal, hasta el 31 de diciembre de 2009, se pagará a condiciones de mercado. No se trata de hacer un regalo a los bancos sino de permitirles funcionar", aseguró Sarkozy al término de la cumbre extraordinaria de los países del Eurogrupo.
A cambio, los países de la Eurozona pedirán a los bancos "un compromiso claro y concreto de mantener o incrementar el volumen de créditos, en particular en beneficio de los hogares y las pequeñas y medianas empresas".
Además, los Estados miembros que lo deseen "podrán reforzar el capital de los bancos suscribiendo acciones preferentes o similares", explicó el presidente francés. Los países de la zona euro reiteraron su compromiso de evitar la quiebra de las entidades importantes para el sistema financiero. Los directivos de los bancos intervenidos serán despedidos, y los accionistas no se beneficiarán de la intervención, resaltó Sarkozy.
El presidente de turno del Consejo de la UE explicó que "los Estados que lo deseen podrán reforzar el capital de los bancos mediante la suscripción de acciones preferentes o con títulos similares".
"Con una estructura financiera de la banca que sea más fuerte eliminaremos la presión que pesa sobre el crédito", añadió Sarkozy, quien dijo que los gobernantes de los quince Estados del eurogrupo manifestaron su satisfacción por las decisiones tomadas por el Banco Central Europeo (BCE).
El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, "nos ha comunicado su determinación absoluta para poner todo lo necesario en marcha para permitir el retorno a la normalidad y apoyamos unánimemente sus esfuerzos", resumió Sarkozy.
Insistió además en que unos de los propósitos fundamentales de las medidas aprobadas hoy es el de favorecer el acceso al crédito tanto de los hogares como de las pequeñas y medianas empresas. "Hay que garantizar que los bancos sanos puedan encontrar condiciones de financiación que permitan apoyar sus esfuerzos de préstamos a las empresas y a los hogares", insistió Sarkozy.



