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Viernes, 10-10-08
Agentes del Grupo de Localización de Fugitivos de la Comisaría General de Policía Judicial, con la colaboración de la Policía argentina, han puesto fin en Buenos Aires a los casi dos meses de fuga del polémico abogado José Emilio Rodríguez Menéndez, que no regresó a la cárcel de Teixeiro tras serle concedido por el juez de Vigilancia Penitenciaria un permiso de salida en contra del criterio de Prisiones. La operación, además de volver a poner a buen recaudo al fugitivo, permite al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sacarse una espina tras haber anunciado hace varias semanas en un programa de televisión que la captura de este individuo era inminente.
Rodríguez Menéndez fue detenido por la Policía Federal argentina a las 15:25 horas en una vivienda alquilada de la calle Escalabrini Ortiz, cerca del barrio de Palermo Chico, una zona acomodada en el norte de la capital bonaerense. Allí estaba alojado en compañía de su mujer, Vanesa Palomar (masajista de profesión), con la que se casó en mayo de 2005. Al ver a los agentes, ésta reaccionó de forma algo nerviosa, al contrario que el detenido, que mantuvo en todo momento la calma, quizá por no ser ésta la primera vez que se veía en una situación así.
Según las fuentes consultadas por ABC, el contrato de arrendamiento se firmó hace una semana. El fugitivo está mucho más delgado y se había afeitado la barba para intentar despistar a los agentes que le seguían los pasos. Tras el arresto fue trasladado a las dependencias de Interpol, mientras que su mujer quedó en libertad al no haber cargos contra ella.
A lo largo de todo este tiempo el letrado ha ido dejando algunos rastros, de dinero y también de contactos con individuos relacionados con el mundo de la delincuencia y que le prestaron apoyo en su fuga. El análisis de esta información ha permitido su detención en Argentina, donde había llegado hace sólo cinco días procedente de Paraguay. A partir del momento en que se tuvo constancia de su presencia en el país, la Policía argentina vigiló el edificio en el que fue detenido el abogado e intervino varias líneas de teléfono de personas que se alojan allí, según informaron fuentes de Interpol. Estas gestiones aportaron datos clave para la investigación, lo mismo que los movimientos de la madre de su cuarta mujer, que había viajado hasta allí hace una semana para reunirse con la pareja.
Extradición
Ahora se ha puesto en marcha la maquinaria judicial para intentar lograr una extradición lo más rápida posible. En concreto, el plazo máximo para que se presente esa petición por parte de la justicia española es de 40 días y no se prevé que haya problemas para que el delincuente sea entregado a España pronto.
La rocambolesca fuga de Rodríguez Menéndez comenzó el pasado 22 de agosto, cuando finalizaba el permiso penitenciario de cuatro días que le fue concedido. Ese día, el delincuente ya estaba en Sao Paulo, donde había viajado en un vuelo procedente de París que tomó en compañía de su mujer y de alguna otra persona de su confianza. Dos días después, con la colaboración de sus contactos en Suramérica, viajó hasta la capital de Paraguay, Asunción, donde fue localizado tras dictarse, vía Interpol, una orden de busca y captura. Al parecer, en algún momento llegó a ser retenido, pero se cree que el delincuente sobornó a algunos agentes de ese país -ya sabía que la Policía española le pisaba los talones- y escapó horas antes de que aterrizaran en la capital los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos.
Aunque será ahora, tras la detención, cuando se conozca el periplo exacto de este individuo, de momento la Policía ha determinado que el abogado ha estado en Paraguay hasta hace cinco días, aunque en ese país ha variado de residencia y de ciudad. De hecho, tras el incidente con los policías paraguayos salió de Asunción y se refugió en Ciudad del Este, en la frontera con Argentina y Brasil, por lo que tampoco se descarta que en algún momento regresara a este país. Ciudad del Este es un centro de negociación para operaciones de contrabando, sobre todo de armas y electrodomésticos. EE.UU. la considera un lugar de refugio de islamistas y el foco financiero de Hizbolá.
Investigación compleja
Las investigaciones han sido muy complejas y han exigido que los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos de la Policía española trabajaran en varios países. El principal problema ha sido que Rodríguez Menéndez tiene muy buenos contactos con poderosos individuos del hampa de esas zonas, a algunos de los cuáles, incluso, les ha prestado servicio como abogado.
Pero sin duda la nota más rocambolesca de esta fuga se produjo en España, y más concretamente en la comisaría de Policía de la calle Santa Engracia de Madrid donde el abogado se hizo sin problemas el pasaporte y el DNI. Se ha abierto una investigación reservada sobre este punto y es muy posible que en las próximas horas se conozcan algunos resultados de estas gestiones.
Esta es la segunda vez que el delincuente es detenido en Buenos Aires. En la anterior ocasión, en 2005, se de le arrestó a la salida de un restaurante. Sin embargo, el juez lo dejó en libertad dado que el delito por el que era buscado -el caso del vídeo del director de «El mundo»- está castigado con una pena inferior a tres años.
Emilio Rodríguez Menéndez estaba cumpliendo una condena de diez años por delito fiscal. Prisiones no le concedió un permiso de salida que pidió ante el evidente riesgo de fuga, pero el el juez de Vigilancia Penitenciaria sí lo hizo en razón a su buen comportamiento en prisión y su arraigo familiar, que en opinión del magistrado «desvirtuaban» el riesgo de quebrantamiento de condena. Además, valoró que hubiera cumplido ya la cuarta parte de la condena.
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