Viernes, 03-10-08
Los votos del tripartito -PSC, ERC e ICV- y de CiU impidieron que ayer prosperara una resolución presentada por Ciutadans en el Parlamento catalán para condenar el terrorismo de ETA. Esta condena fue apoyada por el PP. El texto, que el fue leído en voz alta a petición de C´s, proponía que la Cámara catalana condenara «el terrorismo de ETA y exhorta a la sociedad catalana a expresar públicamente su repulsa a la organización terrorista y solicita a las corporaciones locales catalanas que eviten cualquier acto de simpatía u homenaje, como la inclusión en el nomenclátor callejero, a condenados por delitos relacionados con el terrorismo o por su apología». Los partidos que rechazaron la resolución alegaron que el pasado 26 de septiembre, la Cámara catalana ya condenó los últimos atentados de la banda terrorista, por lo que consideraban innecesario un nuevo pronunciamiento público.
No a la tercera hora
Tampoco salieron adelante las dos resoluciones presentadas por PP y Ciutadans en favor de la aplicación de la tercera hora de castellano en los colegios. Sí prosperó gracias al rodillo del tripartito un texto en el que se acuerda seguir avanzando en el «reconocimiento internacional» de las selecciones deportivas catalanas.
También se aprobó con los votos del tripartito y de CiU que el Parlamento inste al Ejecutivo catalán a realizar «todas las actuaciones jurídicas y políticas pertinentes para la anulación del juicio» del ex presidente Lluís Companys, posteriormente fusilado en el castillo de Montjuïc.
Los socios del Govern impulsaron una propuesta para que la ley de consultas populares se presente en la Cámara catalana antes de fin de año, así como una resolución para dar un impulso definitivo al nuevo Estatuto. Entre otras previsiones, se sugiere modificar la legislación estatal para «adaptarla a las previsiones estatutarias en ámbitos como el lingüístico».
Todo ello ocurría en el Debate de Política General, en el que una resolución acordada entre el tripartito y CiU para pedir que se cumplan las previsiones estatutarias en materia de financiación fue exhibida por el presidente catalán José Montilla, y por el jefe de la oposición, Artur Mas, como la consecución de un gran acuerdo que luego -y eso se obvió-pasará por la criba del Gobierno. Algo muy similar ocurrió el 30 de septiembre de 2005, cuando el Parlamento catalán aprobó un Estatuto recortado después en el Congreso a raíz del pacto Mas-Zapatero. CiU y el tripartito negociaron la «resolución unitaria» sobre financiación. Un texto que, como denunció el PP, es poco más que «una fotografía para Mas», en el que se constata la voluntad del «cuatripartito» de exigir que el nuevo modelo respete el Estatuto.

