Jueves, 02-10-08
Diez años después de que Al Qaida golpeara las embajadas de Kenia y Tanzania echa a andar el Africom, el nuevo mando militar de George Bush. Desde ayer, 1 de octubre, existe este sexto mando para, según fuentes oficiales de Washington, acercar la primera potencia del mundo a un continente con 53 países, casi 700 millones de habitantes y un millar de lenguas.
Al Qaida está detrás de la justificación del Africom, pero, como recuerdan los críticos, también el petróleo, porque la importancia del Golfo de Guinea es cada vez mayor.
Pero los planes iniciales no han podido cumplirse. Estados Unidos no ha sido capaz de vencer el escepticismo ni de sus aliados más próximos -como Marruecos- para lograr instalar su cuartel general en el continente. Tampoco lo ha querido Argelia -cuyo desierto está considerado un nido de terroristas- ni Nigeria.
Por eso el Africom ha tenido que echar a andar con su cúpula instalada en Alemania y dos docenas de oficiales de enlace distribuidos por sus embajadas africanas.
«No tenemos la intención de militarizar el continente, ni de tomar el control de sus recursos», ha dicho el máximo responsable del Africom, el general William Ward, a la agencia Afp. «Todo lo que queremos es trabajar con las naciones africanas que desean proteger mejor a su población, su territorio y sus fronteras».

