
Miércoles, 01-10-08
En un momento en el que la industria de la automoción no pasa por uno de sus mejores momentos, la V Conferencia Internacional «Sostenibilidad y Automóvil» planteó ayer, en su segunda jornada, soluciones a los importantes desafíos a los que se enfrenta el sector.
Tal y como apuntó Honorato López Isla, vicepresidente y consejero delegado de Unión Fenosa, en la actualidad existen «900 millones de vehículos y las previsiones dicen que esta cifra se duplicará en 2030», lo que plantea un grave problema de consumo energético y de emisión de gases de efecto invernadero.
Según López Isla, estos problemas necesitan una urgente respuesta por parte de los agentes sociales, y en definitiva «una nueva cultura de consumo energético» que pasa indefectiblemente por una labor de «concienciación ciudadana».
El impacto ambiental de las emisiones producidas por vehículos plantea el uso de energías alternativas, si bien el vicepresidente de Unión Fenosa, reconoció que «no podemos renunciar a ninguna energía, pero cuando hablamos de sostenibilidad la clave está en los equilibrios», y España está lejos de conseguirlos.
Uso de los biocombustibles
En este sentido, Estebán Morrás, consejero de Acciona y consejero-director general adjunto a la presidencia de Endesa, puso sobre la mesa el tema más candente: el uso de los biocombustibles. Desde hace décadas se utilizan básicamente las mismas energías, es decir, carbón, petróleo, gas y renovables. Esto ha demostrado, a la larga, una gran ineficiencia y un daño irreparable al medio ambiente.
Por esa razón, apuntó Morrás, la innovación y el uso de nuevas tecnologías es el camino para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para él, los biocombustibles «constituyen una alternativa parcial al petróleo y cubrirán el 18% del ahorro objetivo de emisiones para 2050 en el sector del transporte», lo que supone un horizonte esperanzador para el cumplimiento de Kioto.
Antonio Vallespir, Vicepresidente Ejecutivo y Director General de Abengoa Bioenergía, ahondó en la consideración de este tipo de combustibles al aportar los datos más contundentes: «El sector del transporte en carretera supone más del 30% del consumo total de energía en la UE y en un 98% depende de combustibles fósiles».
De ahí que la alternativa pueda sustituir a medio plazo -en 2030- «al menos la cuarta parte de de las necesidades de combustibles de transporte en la UE».
Pero los biocombustibles tienen también inconvenientes que según Vallespir, «se resolverán con los llamados de segunda generación», producidos a partir de materias primas de bajo coste y que no tienen uso alimentario, informa Efe. Sin embargo, para su llegada es necesario el desarrollo del mercado.
Un coche eléctrico necesita hoy 20 kilovatios/hora para recorrer 100 kilómetros, lo que supone el coste de 2 euros, frente a los 8 de media, necesarios para que un coche de gasolina recorra la misma distancia.


