ABC.es

Vivir

Ocio

Cine

Últ. actualización
Valoración:
La familia de Alexia pide una rectificación pública de Fesser
Una imagen de la impactante película «Camino»
Sábado, 27-09-08
La fecha del 4 de febrero de 1985 quedó amargamente señalada en la vida de la familia González-Barros. A Alexia, la menor de siete hermanos, se le declaró un tumor maligno que en pocos días la dejó paralítica. Durante diez meses, hasta el 5 de diciembre, esta niña de catorce años sufrió cuatro intervenciones, y los padecimientos propios y terribles del cáncer. Pero su fe la ayudó en ese amargo camino soportado con entereza y sin un mal gesto para quienes la rodeaban. «Jesús, yo quiero ponerme buena, quiero curarme; pero si Tú no quieres, yo quiero lo que Tú quieras». Entre otros tesoros, guardaba en su corazón aquel día , el 9 de mayo de 1979, un día después de su comunión en Roma cuando se acercó al Papa Juan Pablo II durante una audiencia en el Vaticano, y el Pontífice polaco le hizo la señal de la cruz y le dio un beso en la frente.
A partir de esta desoladora historia, el director Javier Fesser ha dirigido «Camino» (nombre también de la obra de Monseñor Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei) un filme duro y amargo, que el jueves se presentó en el Festival de San Sebastián. Hasta ahí, cine, mejor o peor, pero cine. Pero hay un detalle. La alusión a un nombre concreto, el de Alexia, en el filme de Fesser, y a la afirmación de que la familia de la niña aplaudió tras su muerte. Un hecho, que más allá de la imaginación cinematográfica, ha partido el corazón de la familia González-Barros, uno de cuyos miembros, Alfredo, hermano de la muchacha, pidió ayer una rectificación pública de Javier Fesser mediante una carta abierta, en la que Alfredo se pregunta, «por qué no has atendido nuestra petición formal de que retirases de tu película la referencia explícita a Alexia González-Barros y González».
La familia también quiere dejar claro que ésta no es una cuestión de libertad de expresión, sino como explicaba ayer a ABC el propio Alfredo, de «juego sucio», ya que según él, Fesser les había prometido «que no hemos utilizado nunca ni pensamos utilizar el nombre de Alexia, ni hacer referencia a ella o a su proceso de beatificación. Tenéis mi palabra». La secuencia de los aplausos («qué retorcimiento», decía ayer Alfredo a este periódico) es la que, según la carta, «me ha dolido en el alma por lo injusto y terrible de tal aseveración. Mi hermana Alexia no murió rodeada de aplausos. Murió rodeada de cariño».
González-Barros asegura que al escribir la carta, «hice lo que me pedía el cuerpo» y que quiere hablar con el director aunque «sé que no quiere escucharme», y finaliza su escrito de forma concluyente: «Te ruego que rectifiques públicamente tu aserto de que los padres y hermanos de Alexia se despidieron de su hija y hermana con un aplauso. Es demencial llegar a pensarlo e inaudito que aceptáramos de nadie tal actitud hacia Alexia».
Por su parte, la Oficina de Información del Opus Dei publicó una nota en la que afirma que la película ofrece una visión del Opus Dei «muy alejada de la realidad que deforma temas esenciales como las actitudes y sentimientos que mueven a quienes forman parte de esta realidad de la Iglesia».
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...