Jueves, 25-09-08
El cardenal-arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, avisó ayer de que si se «valora negativamente» el papel que la religión tiene en la sociedad y en la prestación de sus valores morales, la laicidad que defiende en ocasiones la Administración «se convierte en laicismo».
Durante la homilía de la misa celebrada ayer en honor a la Virgen de la Merc_, patrona de Barcelona, Sistach recalcó que «la sana laicidad, positiva y abierta, comporta la actuación de la administración de reconocimiento, garantía y promoción jurídicas de la religión de los ciudadanos». El cardenal también insistió en que la sociedad debe albergar «grupos religiosos, culturales y sociales, que se ocupan de una irrigación espiritual y ética de los ciudadanos». En este sentido, arremetió contra el «fenómeno de querer privatizar la fe», ciñéndola a los espacios religiosos, porque cree que «no hace justicia a la dimensión pública de las creencias de las personas», aunque también subrayó que la presencia pública de la Iglesia «no se ha de confundir con una pretensión de imponer a los otros su propia verdad»,
Sistach consideró que el concebir la religión como algo positivo dota a la laicidad de su «significado auténtico de respeto». El cardenal destacó además la aportación de la iglesia católica a la configuración de Cataluña y de los valores occidentales, y el hecho de que, en este sentido, «haya trabajado» a favor de los derechos humanos y de la vida humana «desde su inicio hasta la muerte natural». El cardenal, que ofreció su homilía en catalán, pronunció también unas palabras en castellano para pedir solidaridad y una «acogida fraternal» a los inmigrantes procedentes de otros países que llegan «buscando la subsistencia para ellos y sus familias», que ahora pueden verse afectados por la recesión económica.
A pesar de que el acto estaba enmarcado dentro de la agenda municipal por las celebraciones de la Merc_, los cuatro ediles del grupo de ICV-EuiA en el Consistorio barcelonés no acudieron a la cita. Tampoco lo hicieron dos de los cuatro concejales de ERC, que finalmente estuvo representado por el presidente del grupo independentista en el Ayuntamiento, Jordi Portabella y la portavoz de la formación, Ester Capella.
Noche de Piromusical
El broche de oro a las fiestas de Barcelona que, según el Ayuntamiento, han atraído a más de un millón y medio de personas, lo puso el tradicional Piromusical. El espectáculo de fuego, luz y agua estuvo precedido por otros actos como la celebración de la gran cabalgata por las calles de la ciudad, además de una jornada de «castellers», «gegants» o sardanas.

