Actualizado Miércoles, 24-09-08 a las 12:39
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Los finlandeses, que viven en la nación con el sistema de educación más prestigioso de Europa, comenzaron el día con las banderas a media asta, en una jornada de duelo nacional y con sensación de incredulidad, pena y rabia. En este país, vuelve a repetirse una masacre, tal como ocurrió hace menos de un año, cuando un escolar tímido, de buen comportamiento y sin razón aparente asesinó a sangre fría con una potente pistola a ocho de sus compañeros de colegio y a su profesora; o cuando en 2002, un estudiante de química fabricó una bomba artesanal que hizo estallar a las afueras de un colegio, matando a siete personas. Con este último hecho se completa una sangrienta trilogía.
Pese a que ayer fueron once las víctimas de la matanza, nueve estudiantes y un profesor, los detalles entre la tragedia de 2007 y ésta son casi idénticos. Vestido totalmente de negro, con una especie de pasamontañas del mismo color y extrema frialdad, Matti Johani Saan, estudiante aventajado y popular, entró a las once menos diez de la mañana, hora local, en el «Yrkesinstitut», un instituto para estudios profesionales de Kauhajoki, localidad situada a unos 290 kilómetros al oeste de Helsinki, la capital del país nórdico.
«¡Va a matar a todos!»
El joven de 22 años caminó por uno de los pasillos del instituto con una mochila en su espalda y, al llegar al aula donde estaban examinando a sus compañeros, desenfundó su arma: una pistola semiautomática, también negra, modelo Walther P-22, con la que empezó a disparar contra todo lo que pudo. Tras desencadenar el pánico, el joven finlandés recorrió el centro de estudios de aula en aula, sin dejar de apretar el gatillo. En el lugar se encontraban a esa hora más de 200 estudiantes de Hosteleria, Turismo y Sanidad.
En medio del caos total, una alumna de 18 años, escondida debajo de un pupitre, envió un angustiado SMS por su teléfono móvil a la Policía y a su novio: «¡Nos va a matar a todos!», decía el mensaje.
Minutos más tarde, los agentes acudieron al lugar, pero se mantuvieron fuera del inmueble hasta que sonó una fuerte explosión y parte de la escuela se incendió. Las innvestigaciones preliminares apuntan a que la mochila que portaba el criminal llevaba dentro una bomba.
Horas después de la tragedia, dada la característica discreción y el orden de este país, no se conocía aún la identidad del criminal. Sólo en una rueda de prensa ofrecida por el primer ministro, Matti Vauhanen, y por Jussi Muotio, jefe de Policía, se dio a conocer el nombre del asesino. Muotio comenzó diciendo «Det är över» («Se terminó todo»), y explicó que el autor de la matanza se llamaba Matti Johani Saan, nacido en 1986 y estudiante del instituto.
«Un buen chico» -agregó- que pertenece a una familia acomodada y que vivía solo con su gato. El jefe policial comentó, además, que Johani Saan murió horas después del ataque en el Hospital Universitario de Tammefors a causa de una grave herida en la cabeza, provocada por un disparo autoinflingido.
Anuncio en internet
La sociedad finlandesa se encuentra consternada, no sólo por la matanza, sino también porque el joven colgó el pasado lunes unos insinuantes vídeos y su perfil en internet. En una de estas grabaciones, su imagen aparece en un primer plano y pronuncia la frase «serás el próximo en morir». Dado el caracter agresivo de los vídeos, la Policía de Kauhajoki le llamó a interrogación. Sin embargo, increíblemente, tras una leve amonestación, se le avisó que perdería su licencia de armas (conseguida el pasado agosto) si seguía usándola para poner en la red imágenes «tan poco adecuadas».
Poco le importó a Matti Johani la recomendación policial, ya que nada más llegar a su casa colgó su nuevo perfil y otra película de 52 megabites en internet. En ésta, el criminal se autoapodó «Wumpscut 86», mote inspirado en la banda electro-industrial alemana fundada por el disck-jockey Prudi Ratziger -una de sus favoritas- y autora de sugerentes canciones como «Muere en invierno» oó «El verano de sangre» .
De acuerdo a su perfil, se ha podido conocer que Matti Johani disfrutaba con películas de terror como «Saw» y «The Shinning» y que entre sus distracciones favoritas estaban el sexo, la cerveza, los ordenadores y la música de la mencionada Wumpscut, Rammstein y Metallica. Además, buscaba a una jóven que, como él, no quisiera tener hijos. A las 10.15 de ayer, hora local, solamente 30 minutos antes de la matanza, Matti colocó su último vídeo anuncinado la masacre en internet.
La tragedia se repite
El 7 de noviembre del año pasado Pekka-Erik Auvinen, un alumno también privilegiado, disparó 69 tiros sobre sus compañeros y la directora del instituto, causando una gran carnicería que terminó con nueve muertos y más de 20 heridos. El homicida también había colgado horas antes un vídeo en YouTube; un testamento trágico en el que explicaba los espeluznantes detalles del «baño de sangre» que preparaba para su colegio.
Vestido de negro, con una camiseta casi idéntica a la que llevaba Matti Johani Saan, Pekka-Erik Auvinen empuñaba el arma con la que amenazaba a los espectadores: una pistola Sig Sauer calibre 22.
Poco después de esta tragedia, que paralizó a Finlandia- el tercer país del mundo más permisivo en el uso de armas- el Jefe del Gobierno, Matti Vauhanen, comunicó que intentarán enmedar la actual legislación. Este país escandinavo es la nación con más armas de fuego por cabeza de Europa, y se entregan licencias a partir de los 15 años.



