
Miércoles, 17-09-08
Dos explosiones ocurridas ayer en la ciudad de Morelia, donde nació el presidente Felipe Calderón, dejaron al menos ocho muertos y más de cien heridos en plena celebración del Grito de la Independencia en México, una de las fiestas patrias más populares, concurridas y queridas del país.
El ataque, que el mandatario consideró «cobarde y reprobable» y ante el que expresó la «más enérgica condena», se suma a una ola de violencia en la que está sumido el país desde hace meses y que en lo que va de año ha dejado cerca de 3.200 muertos.
Los hechos ocurrieron durante la noche del pasado lunes, con el centro de la capital de Michoacán, en el oeste de México, abarrotado por familias enteras y personas que se habían congregado allí para disfrutar de las fiestas y verbenas que se celebraron durante toda la tarde como cada 15 de septiembre en México.
Miles de plazas públicas del país reciben ese día a la gente, que se reúne para recordar el grito de independencia que dio el cura Miguel Hidalgo desde el pueblo de Dolores, en el estado de Guanajuato, en 1810.
En el centro de la ciudad colonial de Morelia estallaron simultáneamente dos artefactos durante esa celebración, en una plaza y una calle cercanas a la catedral y al Palacio de Gobierno, que desencadenaron la matanza, cuya autoría por el momento se desconoce.
Tras unos primeros minutos de confusión, pues los estallidos coincidieron con los fuegos artificiales que se lanzan tras la ceremonia del Grito de la Independencia encabezada por el gobernador Leonel Godoy, el mandatario estatal dijo que los hechos eran un «atentado terrorista» contra sus conciudadanos y señaló que la principal hipótesis de los hechos era que tras ellos estuviera el crimen organizado.
Calderón pide unidad
El desfile militar previsto en la mañana de ayer en Morelia, capital de la antigua Nueva Galicia, fue suspendido y personal de la policía federal y militares se desplegaron por la ciudad para tratar de brindar seguridad en los hospitales, abarrotados de heridos, y para avanzar en la investigación. Horas más tarde, el presidente Felipe Calderón, al encabezar el Desfile militar de la Independencia desde la capital del país, condenó ante sus tropas el ataque artero lanzado precisamente contra su ciudad natal.
«Todos los mexicanos, sin importar creencias, posiciones ideológicas, tenemos que unirnos en el repudio completo a estos cobardes atentados", declaró Calderón ante los soldados.
«En este día que es de fiesta nacional hay sin embargo cobardes escondidos en la multitud de los festejos patrios que han convertido el gozo en tristeza y la alegría de las familias mexicanas en luto», agregó.
Posteriormente solicitó a los mexicanos que se mantengan unidos «ante quienes quieren vernos divididos», en un momento en que el combate a la delincuencia organizada y el narcotráfico son la máxima prioridad para su gobierno.
Por la gravedad del caso la Procuraduría General de la República (Fiscalía federal) se ha hecho cargo de las investigaciones. Esta dependencia está también al cargo de las relacionadas con la muerte de otras 24 personas halladas con un disparo en la cabezael pasado viernes en un bosque de la localidad de Ocoyoacac, a unos 30 kilómetros de la capital del país.
Hasta el momento 21 personas de ese grupo han sido identificadas por sus familiares pero se desconoce el móvil del mismo aunque las autoridades federales y estatales creen que se relaciona con un ajuste de cuentas entre bandas del crimen organizado.

