Martes, 16-09-08
Colonial ha recibido un importante balón de oxígeno al conseguir aplazar 7.000 millones de euros de su deuda -de un total de 8.991 millones- durante un plazo de cinco años, en los que prácticamente sólo tendrá que pagar los intereses. Al mismo tiempo, y para reforzar su propio capital, va a emitir bonos convertibles por un importe de 1.400 millones, con derecho de suscripción preferente, y conversión obligatoria en acciones de Colonial a un tipo de canje fijo de 0,25 euros. Los fondos que obtenga de la emisión se destinaran a la amortización anticipada de parte de la deuda.
La suscripción está garantizada en más de un 90% al haber aceptado sus acreedores sindicados y algunos accionistas principales proceder a su suscripción en canje parcial de sus créditos.
El condicionante impuesto por la banca acreedora que ha aceptado esta reestructuración de deuda es que ésta se reduzca a la mitad en el menor tiempo posible mediante la venta de algunos de sus activos más importantes. En ese sentido, se procederá a vender el 15% de FCC, hasta un 33% de la francesa SFL -de la que poseen casi un 85%- y Riofisa. Por estos tres activos, el presidente de Colonial, Juan José Brugera, manifestó que podrían obtener unos 2.000 millones, cifra que Luis Portillo, el antiguo dueño de Colonial, pagó en marzo de 2007 sólo por Riofisa. Pero con esos 2.000 millones y los 1.400 millones de los convertibles la deuda se quedaría en la mitad. La Bolsa, en un día negro, no acogió bien el anuncio de la inmobiliaria, que bajó un 12,9% para quedar a 0,27 euros por título.
Por otro lado, el Banco Popular y La Caixa comunicaron ayer que, tras alcanzarse la refinanciación de la deuda de esta inmobiliaria, han dejado de formar parte del pacto de accionistas, con lo éste queda reducido a Bancaja, Caixanova, Banco Pastor, Caja Duero y Caixa Galicia, que controlan sólo un 9,27% del capital.


