Valoración:
Publicado Martes, 16-09-08 a las 13:23
Si un ilustre entre los más conocidos ilustres económicos y financieros del mundo como Alan Greenspan asegura como si tal cosa que la actual crisis financiera estadounidense es la más grave de los últimos 50 años, incluso quizás del último siglo, algo gordo de verdad debe estar pasando. Pero es que además el ex presidente de la Reserva Federal -al que dicho sea de paso muchos consideran uno de los culpables de esta crisis-, con la sabiduría que le otorga el haber sido el máximo responsable de la autoridad monetaria de la primera potencia mundial , afirma que esta crisis dista de haber terminado y que aún nos quedan por ver más quiebras bancarias, y no sólo procedentes del país del otro lado del Atlántico, la que se avecina puede ser la mundial. Literalmente, porque las probabilidades de que la crisis salte el "charco" y nos salpique a todos, aquí y allá, antes o después, son muy altas. De momento, el derrumbre del banco de inversión norteamericano Lehman Brothers -un banco de casi 160 años de vida-, y la venta de Merrill Lynch -otra de las incombustibles e históricas entre las poderosas entidades de inversión norteamericanas- sacudieron ayer de forma devastadora, como si del mismo huracán Ike se tratara, todas las bolsas del mundo. Aturdidas se quedaron por el devastador efecto de una crisis crediticia que dura ya más de un año.
Ahora, en Wall Street, proliferan las apuestas sobre quién será la próxima en caer. Más de una papeleta, y de dos, la tiene AIG, la mayor aseguradora del mundo, que dicen haber perdido ya unos 18.500 millones de dólares por la crisis crediticia. El grupo, cuyo valor de sus acciones ha caída un 79%, busca capital de forma deseperada para evitar que le bajen el rating y se desencadene su particular calvario.
Mientras, por si alguien está pensando que no se salva ni el más solvente ni eficiente de entre todas las entidades del mundo -¿les suena?-, el vicepresidente económico del Gobierno de Rodríguez Zapatero, Pedro Solbes, pone la mano en el fuego por el sistema financiero español y dice que "se encuentra saneado" para hacer frente a la difícil situación en la que se encuentran los mercados financieros, por su solidez y solvencia para adaptarse a las tensiones en los mercados internacionales. Incluso insiste en que las fortalezas de la economía española permiten augurar que se podrá salir fortalecidos de la crisis económica, si no se cometen errores y se actúa de forma responsable. Quiero tener fe en que la "cosa" va a ser así, pero torres mayores han caído, Lehman, Merrill... ¿A alguien aún le quedan dudas de que la inmunidad ante la crisis financiera no existe? Nos consolaremos con aquello de que "no hay mal que cien años dure".
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...