La política de ayudas de la Consejería de Cultura queda en evidencia. El tetramedallista olímpico de piragüismo, David Cal, negó ayer a través de un comunicado haber recibido un solo euro de los 106.000 que la consejera de Cultura anunció el pasado miércoles en el Parlamento gallego haberle concedido al deportista para su preparación con vistas a los Juegos de Pekín.
El palista de Cangas reitera su «nula relación» con la consejera de Cultura y lamenta que ésta se haya referido a él en su comparecencia parlamentaria
En un duro comunicado remitido, David Cal invita a la nacionalista Anxela Bugallo a «ponerse en contacto» con él «para que te pueda dar mi número de cuenta y así puedas ingresar esos 106.000 euros que, según tú, ya me has entregado». No sin sorna, Cal añade que «una vez efectuado el ingreso los mojitos corren por mi cuenta», ironizando así con el dinero gastado por la Consejería de Cultura en 400 de esos combinados de ron durante su presencia en Cuba con motivo de la Feria del Libro de La Habana, en la que el departamento de Bugallo se gastó más de millón y medio de euros, según cálculos de la oposición.
El palista de Cangas reitera su «nula relación» con la consejera de Cultura y lamenta que ésta se haya referido a él en su comparecencia parlamentaria. «Le ruego que de una vez por todas deje de citarme y utilizarme para unos fines y cuestiones en las que no tengo nada que ver y ni me interesan», añade, ya que «nunca he entrado en este juego ni lo pienso hacer ahora ni en el futuro».
Los desencuentros entre la consejera de Cultura y el tetramedallista olímpico no son nuevos. Cal quedó fuera de las ayudas a los deportistas de alto nivel concedidas por la Xunta «porque no las solicitó», según justificó Bugallo. Además, la falta de facilidades obligaron a Cal y a su entrenador, Suso Morlán, a abandonar Galicia y marcharse a Asturias para entrenar. En el entorno del deportista dejó especial mal sabor de boca la falta de reconocimiento por parte de la Dirección General para el Deporte, dependiente de Cultura, al oro que ganó en el Campeonato del Mundo, y que, sin embargo, sus dirigentes no escatimaran esfuerzos para hacerse una foto con el deportista tras lograr dos platas en los recientes Juegos de Pekín, por lo que el palista no dudó en trasladar su indignación al mismísimo presidente de la Xunta.
Las cifras de Bugallo
La consejera fue preguntada esta semana en el Parlamento gallego, a través de una iniciativa del diputado popular Ignacio López-Chaves, por la «persecución» que sufre Cal a la hora de percibir ayudas. La consejera respondió que el palista gallego había sido el deportista de la Comunidad con más ayudas, con un total de 106.640 euros entre 2005 y 2008, en virtud del oro y la plata cosechados en los Juegos de Atenas. En total, la Fundación Deporte Gallego otorgó becas por valor de 706.448 euros a los doce deportistas olímpicos.
Por su parte, López-Chaves pidió a la consejera que no se apropie de los resultados de los deportistas e insistió en la «persecución» de la Xunta a David Cal que llevó a que «se le expulsara de Galicia», un hecho «impensable» en Jamaica o Estados Unidos con deportistas como Bolt o Phelps y que, sin embargo, a su juicio, sí se hizo en Galicia por la actitud «sectaria» de la Consejería.
Este es el último escándalo que salpica al departamento de Bugallo en lo que va de legislatura. Todos ellos han girado en torno al uso de fondos públicos y su asignación a colectivos afines al nacionalismo, tal y como ocurrió con el.